Tour: A un paso de la gloria
Pogacar se apresta para celebrar su cuarta victoria
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El representante del UAE Emirates Team cruzó la meta hoy en el trigesimosegundo puesto, a siete minutos y cuatro segundos del ganador del día, pero dos lugares por delante del danés Jonas Vingegaard, vencedor del Tour en 2022 y en 2023, que lo hizo con idéntico registro, pero no pudo acortar la distancia de cuatro minutos y 24 segundos que mantiene con el líder de la prueba, quien de no mediar una catástrofe se encamina rumbo a un nuevo festejo.
La gloria del día fue para Groves (Alpecin-Deceuninck), que completó los 184,2 kilómetros de recorrido entre Nantua y Pontarlier en cuatro horas, seis minutos y nueve segundos y cerró por delante de los neerlandeses Frank Van der Broek (Picnic-PostNl) y Pascal Eenkhoorn (Soudal-Quick Step), que finalizaron 54 y 59 segundos por detrás y lo escoltaron en el podio.
A un minuto y cuatro segundos del vencedor cruzó la meta el italiano Simone Velasco (Astana), en el cuarto lugar, cuyo compatriota Jonathan Milan (Lidl-Trek) finalizó a 28 minutos y 49 segundos de Groves, pero retuvo la casaca verde de líder de la clasificación por puntos que comanda con 352 unidades, por delante de un Pogacar que lo escolta con 272, pero que está enfocado en repetir halago en esta centésima duodécima edición.
En una jornada fresca y lluviosa, el esloveno reguló esfuerzos tras el cansancio acumulado a lo largo de tres semanas por los competidores, situación que Groves aprovechó para asestar el golpe y llevarse un festejo y Milan tampoco quiso arriesgar en su primera participación en el Tour, en la que celebró victorias en la octava y en la decimoséptima etapas.
Mañana, el italiano buscará coronar su actuación como líder de la clasificación por puntos: "Es un gran sueño que estoy realizando, pero como soy un poco supersticioso preferiría esperar hasta mañana. De todas maneras, estoy muy contento por cómo se dieron las cosas en el Tour", destacó. La precaución que reflejó Milan en sus declaraciones apunta a que la última etapa de mañana no será apenas un paseo como solía serlo en anteriores ediciones, aun cuando el tramo entre Mantes-la-Ville y París será en terreno llano, porque el asfalto de la capital, sobre todo si llueve, podría generar alguna sorpresa y alguna caída, tal como ocurrió hoy y estuvo a punto de ocurrirle al propio Pogacar. El esloveno reconoció que esta edición del Tour "fue la más dura y prácticamente no dio tregua", al destacar que "quizás tuvimos alguna jornada en la que pudimos relajarnos un poco más, pero en líneas generales fue increíblemente dura, incluso hoy, porque debimos pedalear a toda marcha desde el principio hasta el final". "Más allá de esto, puedo asegurar que me divertí mucho en este Tour porque estaba en buen estado físico y las piernas me respondieron, pero a pesar de todo no veo la hora de que esto termine mañana", completó Pogacar, quien se encamina rumbo a una nueva victoria y no despejó todavía las dudas respecto de su participación en la Vuelta de España, una cuestión que resolverá dentro de algunos días, después de un merecidísimo descanso. (Ansa).
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