
El Alfa Romeo 156 logró evolucionar sin perder cualidades. Prestaciones deportivas de un auto equilibrado
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Desde su presentación internacional, en el Salón de Francfort de 1997, el Alfa Romeo 156 se convirtió en uno de los automóviles más lindos del mundo y, sin duda, tiene un lugar destacado entre los de más bello diseño de todos los tiempos. Junto con los modelos 145 y 146, se instaló también con fuerza entre los usuarios argentinos, reverdeciendo los laureles de la casa italiana.
Fiat Auto Argentina lanza ahora el nuevo 156, que mantiene sus líneas pero incorpora algunos cambios estéticos y mecánicos.
Mejorar un modelo que nació espléndido no es tarea sencilla. Al lápiz original de Walter Da Silva, creador del primer 156, se sumó ahora el de otro grande: Giorgetto Giugaro. El cambio más visible es la incorporación de la nueva parrilla, similar a la del 147, que rescata el aire de legendarios modelos de la marca. Manejamos la versión 2.0 TS, equipada con motor naftero y con la caja Selespeed.
MECANICA: bajo el capot tiene el conocido motor naftero de 2 litros y 155 CV de potencia máxima, que le permite alcanzar una excelente velocidad final y buenas cifras de aceleración. Los usuarios podrán elegir entre una caja manual y la vesión Selespeed que nosotros probamos. Se trata de una caja secuencial de cinco marchas con mandos al volante que también pueden hacerse desde una palanca (de grip mejorable). Además, al apretar el botón City la caja funciona como una automática común para viajar más relajados en el tránsito urbano.
COMPORTAMIENTO DINAMICO: como es costumbre, el carácter deportivo está siempre presente, no sólo en el diseño, sino también en el andar. La marcha es confortable en la ciudad (cuidado con los lomos y los desniveles que seguro tocan abajo), pero es en ruta y autopistas donde se aprecia la diferencia. Siempre va firme sobre el asfalto, ayudado por un buen conjunto de suspensiones y la dirección de buenas respuesta. En las curvas tampoco muestra defectos y resulta sencillo mantener la trayectoria deseada. El motor es muy elástico, pero quienes disfutran de un manejo más deportivo deberán llevarlo siempre por encima de las 4500 vueltas.
SEGURIDAD: el 156 no tiene faltantes en este rubro. Está equipado de serie con airbgs frontales, latarales y de cortina. Los frenos con ABS y distribución electrónica de fuerza lo detienen con firmeza y el auto no pierde su línea. Los sistemas de control de tracción y de estabilidad brindan mucha seguridad en la marcha. También tiene faros antiniebla, sistema de prevención de incendios y dispositivo antirrobo.
CONFORT Y EQUIPAMIENTO: presenta lo que se espera de un auto de su precio. Se destacan el sistema de audio Bose, el climatizador hemisférico, el control de velocidad de crucero, computadora de viaje, comandos de radio al volante y regulación interna de la altura de los faros.
También ofrece apoyabrazos delanteros, apoyabrazos traseros con tapa para llevar tablas de esquí, comando de apertura y cierre a distancia (se puede programar también las luces) y pack eléctrico de espejos y levantavidrios en todas las puertas. También tiene tapizado de cuero, techo solar eléctrico y radar de estacionamiento.
El espacio interior es amplio para todos los pasajeros (cinco viajan bien) y el baúl tiene grandes dimensiones.
CONCLUSION: no hay duda de que Alfa Romeo no es una marca más. La casa del Cuore Sportivo goza de un bien ganado prestigio y ha sido protagonista de grandes leyendas deportivas. El 156 2.0 Selespeed es un puente que une la historia con el futuro. Se trata de una berlina equilibrada, que permite un uso familiar y que al mismo tiempo ofrece prestaciones sport. Además, tiene uno de los diseños más bellos del mundo y un merecido lugar en la selecta galería de los automóviles que han marcado rumbo.






