
Es una de las piezas más exigidas a diario en un vehículo. Cuidados y mantenimiento preventivo
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Los elementos vitales para la conducción de un vehículo están permanentemente en usu y necesitan un control periódico para evitar que el automovilista tenga que enfrentar riesgos mientras maneja. Uno de ellos es la columna de dirección, que es intermediaria entre el automóvil y el usuario, y no requiere de demasiados cuidados; pero atención, ante el mínimo síntoma es necesario acudir a un taller de confianza para su revisión. Hay que tener en cuenta que por un pequeño desperfecto en la dirección se puede perder el control del auto y ocasionar un accidente.
Los adelantos en materia de mecánica avanzan para ofrecerle al conductor más comodidades a la hora de sentarse frente al volante. El sistema de piñón y cremallera, aunque fue abandonado en los últimos años por los fabricantes, todavía sigue vigente en los vehículos fabricados hasta mediados de la década del 90. Este método, que requiere de un mayor esfuerzo por parte del conductor, sobre todo al estacionar o maniobrar, cuenta con una estructura dentada denominada cremallera, que al girar el volante hacia la derecha o izquierda desplaza los brazos articulados que movilizan las ruedas. Las rótulas son las encargadas de acompañar el movimiento, y están recubiertas de gomas para evitar el paso de suciedad. Este procedimiento se realiza gracias a la caja de dirección, que es la encargada de transmitir el giro del volante hacia los neumáticos.
En tanto, la dirección asistida reemplaza el sistema antiguo, y le otorga al usuario la posibilidad de mover el volante más fácilmente por ser más liviana y sensible a las órdenes del conductor. Esta funciona a través de una bomba que envía un líquido a alta presión hacia la caja, con el cometido de empujar la cremallera y mover las ruedas en el sentido ordenado por el automovilista.
Puede ser asistida mecánica o eléctricamente. La primera trabaja con una correa dentada que acompaña al cigüeñal, con la desventaja de que consume potencia del propulsor; en cambio, el segundo método es más eficiente y preciso, porque cuenta con un motor conectado a la batería que no absorbe potencia; es supervisado por sensores que endurecen la dirección a medida que el vehículo aumenta la velocidad.
Para tener en cuenta: cómo interpretar ruidos y vibraciones
- Si la dirección se endurece es necesario revisar que la caja porque es probable que haya pérdida de líquido
- La presencia de un chillido al girar la dirección es un síntoma claro de que la correa dentada debe ser reemplazada.
- Si la dirección asistida eléctricamente comienza a sentirse pesada puede tratarse de un falso contacto, que es sólo un mal menor.
- La pérdida de presión puede deberse a problemas en la caja o en la bomba de dirección.
- El desgaste del piñón y la cremallera puede manifestar que el volante tienda a trabarse al querer girarlo.
Precios:
Caja de dirección asistida: entre 1.000 y 2.500 pesos.
Caja sin asistencia: entre 250 y 400 pesos
Bombas: entre 700 y 1.500 pesos
Líquido para dirección asistida: 15 pesos aproximadamente.






