En la dinámica de un vehículo actúan diversas fuerzas; en especial, en la ruta. Así es fundamental el buen estado de los neumáticos. Por eso, DeMotores.com recomienda:
Normalmente, para transitar en carreteras hay que incrementar la presión de los neumáticos. Con altas temperaturas, con la familia, las valijas y demás pertrechos a bordo, el peso es otro factor para tener en cuenta. Para este último caso, aumente la presión de 3 a 5 libras en los cuatro neumáticos sin miedo. Tenga en cuenta que las presiones en condiciones normales son: cubiertas con perfil 70, 28 PSI (libras); 65, 30 PSI; 60, 30 PSI; 55/50, 32 PSI; todo terreno, 35 PSI.
Bien inflados los neumáticos levantan menos temperatura en la banda de rodamiento y la deformación en curvas (deriva) es mucho menor.
Verifique la presión de inflado con los neumáticos fríos o sin uso. Las cubiertas pueden perder una libra por pulgada cuadrada (PSI) de presión al mes bajo condiciones normales y por cada 6°C que descienda la temperatura.
No olvide verificar la presión de la goma de auxilio. Olvidada durante meses en su soporte pudo perder mucho aire y no ser útil cuando se la necesita. Por norma general, hágala inflar con más presión que las que están en uso, para prevenir dicha pérdida.
Un neumático con menos presión que la correcta aumenta la resistencia al rodaje, lo que obliga al motor a trabajar más e incrementar el consumo. Estudios realizados en Estados Unidos determinaron que 3 libras menos de presión aumenta un 10% el consumo.
La baja presión genera calor y, además de los daños estructurales del neumático, puede provocar el estallido del mismo.