
Son muchas las cosas que llevamos para las vacaciones. Pero debemos tener en cuenta que nuestro auto actuará de manera distinta en las maniobras exigidas
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Ya comenzó la temporada en la que las rutas, sobre todo las que llegan a zonas turísticas, se encuentran muy transitadas, casi a pleno.
Antes de salir de vacaciones con sus vehículos, es conveniente tomar algunas previsiones, y una de ellas es definir las cosas que hay que transportar y la manera de hacerlo.
Si bien, por supuesto, es normal que en estos viajes el vehículo vaya más cargado que de costumbre, conviene tener en cuenta el efecto que produce el peso en el comportamiento dinámico.
Hay que poner especial énfasis en no cargar en exceso ni el baúl ni el techo (portaequipajes) del auto que son los dos puntos que más alteran el normal funcionamiento pues en esas condiciones se modifica notablemente la maniobrabilidad, pierde velocidad final, tiene reacciones más lentas en las situaciones de sobrepaso y, además, consume mucho más combustible.
En el primero de los casos, con un baúl cargado en demasía, el vehículo va a ir aplastado de atrás y el tren delantero estará como flotando. Esto hace que el auto pierda estabilidad direccional, produciendo un comportamiento errático e inestable.
En el segundo caso, con carga en el portaequipajes, es muy importante no colocar ni volúmenes ni pesos importantes sobre el techo.
Hay que comprender que en esta condición se modifica de manera notable el centro de gravedad, lo que causará un comportamiento inestable, especialmente en maniobras exigidas como doblar o frenar intensamente.
En esas situaciones el conductor puede ser sorprendido porque el automóvil reaccionará de manera muy distinta a la que está acostumbrado en el tránsito diario.
Cuanto más alta y pesada sea la carga sobre el techo, más aumenta la inestabilidad y la posibilidad de que el vehículo tienda a volcarse ante maniobras exigidas.
Pero lo más importante por tener en cuenta es que el conductor se verá desconcertado ya que sentirá que está realizando una maniobra que él piensa que es natural y, de repente, su propio vehículo no responderá de la forma habitual.
Reparto equilibrado
En caso de no poder evitar cargar el auto, se debe optar por acomodar los elementos más pesados lo más bajo y lo más cerca posible del centro del vehículo. Por ejemplo, si se debe transportar baterías auxiliares para embarcaciones o cajas de herramientas hay que acomodarlas en lo más profundo del baúl. Cabe destacar que estas recomendaciones son iguales tanto para autos como para camionetas o utilitarios deportivos que, si bien toleran un mayor peso, también reciben mayor carga, y verán alteradas proporcionalmente sus prestaciones y comportamiento dinámico.
Por otra parte, es necesario que el vehículo pueda viajar a las velocidades normales de ruta, ya que en caso de circular demasiado despacio por la sobrecarga y la inestabilidad, agregará un importante factor de riesgo durante todo el recorrido del viaje.
Entendemos que muchas veces por razones económicas no se considere enviar el exceso de equipaje por un servicio de transporte de carga.
Pero también hay que contemplar que el viaje será bastante más largo y complicado, y si se produce cualquier tipo de dificultad afectará nuestra seguridad, la de quienes transportamos y la de los ocasionales vehículos que nos rodean en la ruta.
Por eso, si se debe llevar carga hay que tratar de ubicarla de la mejor manera posible, para buscar la mayor seguridad y eficiencia del vehículo que se conduce.
El autor es director de la Escuela de Manejo Avanzado ( www.jorgeomardelrio.com.ar )






