
El diseñador argentino Horacio Pagani compite con su automóvil Zonda C12 con Ferrari, Porsche y Lamborghini
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PARIS.- "Hola, ¿cómo están? Esperen que ya les traigo una silla así estamos más cómodos."
Nadie diría que este hombre de tono amable y actitud sencilla es uno de los diseñadores de automóviles más importantes del mundo. Así nos recibió Horacio Pagani en su stand del salón, con la misma simpleza con la que lo haría en su Casilda natal, donde a los 10 años sorprendía a todos con los modelos que creaba en madera o arcilla.
"Desde siempre supe lo que quería. En la infancia fueron aquellos pequeños modelos; a los 15, fue el primer vehículo de verdad: una moto con la que recorría mi ciudad; a los 18 hice un buggy. Dos años más tarde, a los 20, debuté en el mundo de la competición con un F3 que formó parte del equipo oficial Renault. Las miniaturas, la moto y el buggy los conservo en Modena", nos dice.
El talento madura cuando se lo riega con pasión y esfuerzo. Aquel Pagani veinteañero logró entrevistarse con su ídolo de toda la vida: Juan Manuel Fangio.
El quíntuple no sólo elogió su proyecto de construir un superdeportivo. También vio en Horacio la capacidad para triunfar. Por eso le dio una mano y a principios de los años 80 llegó a Modena, la cuna de los grandes autos. Era el lugar marcado por el destino.
La primera oportunidad la tuvo en Lamborghini. Los materiales livianos comenzaban a ganar la batalla para bajar el peso de las carrocerías. Aunque había entrado como mecánico, pronto fue promovido como jefe del departamento de materiales compuestos. Después de participar en varios proyectos, decidió independizarse y en 1991 fundó Modena Design.
"Ya estaba avanzado con el diseño de un superdeportivo. Le había mostrado el proyecto C-8 a Fangio, y había decidido que el auto se llamaría Fangio F1, en reconocimiento a mi ídolo", explicó Pagani.
"En 1992 comencé la construcción del prototipo y en 1993 hice las primeras pruebas en el túnel de viento de Dallara. Para esa época Fangio me presentó a los directivos de Mercedes-Benz. En 1994 firmamos el acuerdo oficial por el que la marca alemana sería la proveedora del motor: un potente V12. Finalmente, tras otros cuatro años de duro trabajo, el auto estuvo listo. El Zonda C-12 hizo su debut en el Salón de Ginebra de 1999."
Desde entonces, con ese auto Pagani ganó prestigio sin detenerse. Compite con Ferrari, Lamborghini y Porsche. Su última creación es el Zonda Roadster. "De este modelo sólo fabricaré 40 unidades. Esta es la décima y ya está vendida. Cuesta 750.000 euros. Y lo más curioso es que varios compradores de este roadster ya tienen una coupé Pagani en su garaje." Le preguntamos por la C con la que denomina a sus proyectos; Pagani ríe. "Mucha gente cree que es por cilindrada o algo así. Es por mi esposa Cristina. Así de simple."
"¿Mi secreto? Trabajar con pasión, con esmero, y buscar el equilibrio entre el auto que el cliente sueña y nuestro propio sueño. ¿La Argentina? Familia, amigos, raíces. En mi reloj tengo siempre la hora europea y la Argentina. Sé que ahora mi padre se está acostando para su siesta. ¿El fútbol? Sigo siendo de Racing, eso no cambia."
Nos despedimos. "Lo espero en Modena para probar el Zonda", nos dijo. En Italia algunos empiezan a llamarlo el Ettore Bugatti del siglo XXI. Nada más y nada menos.






