
Agua, polvo y tierra son enemigos declarados de la carrocería y otras partes del automóvil
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El automóvil está expuesto al oxido y la corrosión a causa de numerosos factores ambientales como polvo, tierra y agua. Sin embargo, hay métodos sencillos para evitar el deterioro de las distintas partes, como la pintura, la carrocería, los componentes del chasis y las piezas del motor.
CARROCERIA: es indispensable lavar con frecuencia el vehículo para quitar la suciedad.
Para proteger los guardabarros hay protecciones plásticas especiales (en algunos modelos viene de fábrica) que retienen toda la suciedad, y evitan que tierra y barro oxiden la chapa. En general, los vehículos que tienen guardabarros picados es porque no poseen un protector interno.
Los precios de este accesorio varían según el modelo y el tamaño del vehículo, pero oscilan entre los 80 y los 100 pesos.
En tanto, para cuidar los bajos del vehículo hay que lavar periódicamente el chasis y controlar que la pintura o brea que lo recubren estén en perfectas condiciones para que no haya agujeros en el piso del auto.
Si bien no es tan significativo para el cuidado del auto, es aconsejable engrasar las bisagras de las puertas para evitar ruidos.
MOTOR: es el componente más complejo del vehículo y por lo tanto necesita un cuidado especial.
Conviene utilizar líquidos refrigerantes en el agua del radiador para prevenir recalentameintos, además de incorporar fluido anticongelante en las zonas de bajas temperaturas.
Otro aspecto por tener en cuenta es la utilización de productos anticorrosivos para evitar el desgaste prematuro de las distintas piezas del motor que, por su movimiento, están en constante fricción
El deterioro de estos metales se previene con una película formada por productos especiales que suavizan el rozamiento.
La corrosión puede afectar el sistema de refrigeración y causar una falla mecánica si el líquido no llega a destino por problemas en el radiador o en la bomba de agua. Por eso es indispensable ejercer un control periódico de todo el circuito para que el flujo no disminuya y pueda cumplir su función.
Un líquido convencional debe ser reemplazado cumplidos los 25.000 kilómetros, mientras que en el mercado se ofrecen otros de alta resistencia capaces de ser utilizados hasta los 100.000 kilómetros.
El costo de los refrigerantes, anticongelantes y anticorrosivos rondan entre los 15 y los 20 pesos.
No olvidar
Siempre es conveniente consultar el manual del vehículo para conocer qué tipo de aditivos son convenientes para el motor, según las especificaciones del fabricante






