
Las butacas especiales para niños son la mejor manera de protegerlos a la hora de viajar.
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Las sillas para llevar a los niños en los automóviles aparecieron en el mercado en los años 50 como un dispositivo para darles confort al dormir y permitirles ver hacia afuera a través de las ventanas.
Ya en la década del setenta se iniciaron campañas para el uso del cinturón de seguridad teniendo en cuenta hasta los niños mayores de 8 años. Los accidentes no dejaron de suceder y en los ochenta, al conductor se lo hizo responsable por él y los restantes pasajeros del vehículo.
También las butacas para el transporte de los niños comenzaron a tener una nueva función: la protección del menor durante el viaje.
Los resultados para generar un estándar de sillas infantiles para los niños son una conclusión directa de intensos ensayos e investigaciones en laboratorios, usando películas de alta velocidad simulando choques (laterales, frontales, posteriores), basados sobre datos de casos reales.
Los primeros diseños se ajustaban a la butaca delantera, contaban con un conjunto de arneses en cinco puntos (llamados tipo B) para sujetar a niños de entre 0 y 11 años y no usaban los cinturones para los adultos.
Los estudios mostraron la poca instrucción que tenían los padres o adultos que transportan a los menores respecto de la protección que se les debía brindar.
Al preguntárseles que podrían hacer con los chicos mientras ellos se encontraban al volante, se refirieron a la posibilidad de contar con una niñera, usar los cinturones existentes, llevar a los bebes en un moisés ubicado en el suelo o sujeto al cinturón para que no se desplazara o, en caso extremo evitar viajar con niños menores de 6 meses.
Pero estas medidas no daban una protección completa al menor en caso de choque.
La prueba sobre las cinchas sujetadoras o mallas también presentaban deficiencias; eran flexibles, tenían poco acolchado y la estructura integral no soportaba el golpe.
Se creó entonces una silla (tipo A), que distribuía las fuerzas de desaceleración como materialmente fuera posible. Contenía al ocupante en dirección hacia atrás. Los arneses proveían control sobre el torso, la entrepierna y la zona pélvica, sujetos por cintas de velcro.
Existe la norma ISO de diseño para butacas, que estipula un mínimo de controles de sujeción de un niño y adaptación para los diferentes tipos de autos.
Para tener en cuenta
En la Argentina, según el Código de Transporte, la ley 24.449, artículo 40, inciso g, los menores de 10 años deben viajar en el asiento trasero, pero no especifica el uso reglamentario de las sillas como protección.
Según el subsecretario de Transporte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ingeniero Rafael Sierra, los cuidados que se deben tener en el momento de transportar a un menor son:
- Contar con vehículo que tenga la revisión técnica hecha en cinturones, cabezales, frenos y el sistema de seguridad completo.
- Llevar a los menores de 12 años siempre en el asiento trasero.
- Usar las sillas especiales para el transporte de menores en vehículos.
- Nunca llevar al niño en los brazos de un mayor. En el momento en que el auto choca contra una masa rígida y varias veces mayor que él, el bebe que no va asegurado o va en brazos de la madre sufre un incremento en la velocidad qu e lo convierte en un peso de más de 300 kilos.
- No dejar que los niños jueguen o se acuesten en la luneta trasera del vehículo.
- No permitir que los niños se asomen por los techos corredizos.
- Los cinturones para adultos que usan algunos menores deben estar bien ajustados, para evitar deslizamientos en el momento de un choque.
- Usar la butaca apropiada, de acuerdo al peso y tamaño del menor.
- Tener en cuenta que las butacas no se deben ubicar en el asiento delantero y menos en los vehículos que poseen airbag, porque en el momento de un choque, éste sale a más de 200 km/h y puede ocasionar lesiones irreversibles.
- El material de los cinturones puede ser de nylon o tejidos especiales y fuertes. Se deben cruzar sujetando el pecho, la pelvis y la entre pierna, siempre bien ajustados sin lastimar al bebe.
- Los acolchados no deben tener elementos como manijas, chapas o trabas que puedan causar lesiones. El mercado ofrece diversos tipos de butacas para niños, con posiciones ajustables, acolchados con diversos motivos (personajes de Disney, el clásico cuadrillé, colores lisos, etcétera) y algunas con la posibilidad de usarse fuera del automóvil.
Los precios van desde los 130 pesos en delante, de acuerdo con el diseño, y los comercios ofrecen un año de garantía por los productos.
Fuentes consultadas:
El Mundo del Juguete, Florida 356; Carrefour, Av. del Libertador 95; The Fourteen Internatinal Technical Conference on Enhenceed Safety of Vehicles.






