
La Ley de Tránsito 24.449 especifica todos los derechos
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Las últimas semanas del año (en las que muchos conductores manejan como si el mundo estuviese por desaparecer) suelen ser pródigas en accidentes que tienen un hilo en común: la falta de respeto hacia el otro conductor. Y esto nace de un problema grave de educación que trasciende lo vial y que parece acentuarse cada vez más. Desde hace varias décadas, la calidad de la educación se ha ido deteriorando y con ella el respeto por los demás. En particular, en el tránsito esto se da por la omisión o la ignorancia de las prioridades de paso, que están especificadas en la Ley de Tránsito 24.449:
"Artículo 41. – Prioridades: Todo conductor debe ceder siempre el paso en las encrucijadas al que cruza desde su derecha. Esta prioridad del que viene por la derecha es absoluta, y sólo se pierde ante: a) señalización específica en contrario; b) los vehículos ferroviarios; c) los vehículos del servicio público de urgencia en cumplimiento de su misión; d) los vehículos que circulan por una semiautopista. Antes de ingresar o cruzarla se debe siempre detener la marcha; e) Los peatones que cruzan lícitamente la calzada por la senda peatonal o en zona peligrosa señalizada como tal; debiendo el conductor detener el vehículo si pone en peligro al peatón; f) Las reglas especiales para rotondas; g) Cualquier circunstancia cuando: 1. Se desemboque desde una vía de tierra a una pavimentada; 2. Se circule al costado de vías férreas, respecto del que sale del paso a nivel; 3. Se haya detenido la marcha o se vaya a girar para ingresar a otra vía; 4. Se conduzcan animales o vehículos de tracción a sangre".
En la práctica, casi todo esto se hace al revés. Conducir con estas reglas en mente y cambiar la actitud de manejo evitarían muchos accidentes, heridos y muertes totalmente evitables.






