
El flamante programa fue lanzado al mercado por DuPont.
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Ya que manejar no es tarea fácil y además de contar con la habilidad personal se debe tener en cuenta la pericia de los otros conductores, se suelen dar con frecuencia los choques o toques entre autos.
Para solucionar estos daños en forma cuidadosa y con una eficiencia en tiempo récord, existe en el mercado una nueva tendencia de trabajo llamada taller productivo. Este programa fue lanzado este año por DuPont y trabaja el desarrollo del repintado en los talleres de los concesionarios.
La meta es obtener un acabado similar al de la terminal uniendo la capacidad propia del taller y la tecnología de la empresa. Para lograr esto, se tienen en cuenta factores como la disposición de los equipos, el proceso de trabajo, los productos que usa (si son especiales o de menor tiempo de aplicación y secado), el esquema de aplicación y los equipos para realizar las tareas.
Cuando se establece el concepto de taller productivo, se profesionaliza el proceso en el taller para cada auto que ingresa. Al vehículo se le realiza un peritaje y éste puede ser derivado según la evaluación a una reparación de chapa (ya sea liviana, media o pesada) o al cambio de la pieza.
Una vez que pasa esta etapa, el auto entra en la línea de preparación. Allí se da comienzo con la aplicación de la masilla y su lijado, luego sobre la pieza se esparce el primer (especie de antioxidante) y se lija; posteriormente se empapela el auto para ser derivado a la cabina de pintura.
Para lograr el color afín, se debe elaborar durante el peritaje para conservar la mayor fidelidad. Su fabricación se realiza en un sistema computadorizado, el cual contiene más de 200.000 mil fórmulas de colores (de las terminales), pigmentos concentrados, aluminios (dan el tono metálico) y perlas (dan el color nacarado) donde se obtiene la cantidad y el tono justo para cada caso.
Ya en la cabina, el pintor protegido con elementos de seguridad y en un ambiente hermético, inicia la aplicación de la pintura, con una pistola de aire comprimido. Posteriormente, el vehículo se deja secar por un período de 30 minutos a 60º, para realizarle finalmente la aplicación del barnís de terminación (pintura bicapa) o la pintura de poliéster que trae brillo propio.
Antes de entregar el auto se realiza un chequeo final. Todo el proceso varía según el tamaño de la reparación, en los talleres se hace la medida según la capacidad instalada que oscila en un promedio de los 240 autos por mes y por cada auto de 3 a 4 paños (piezas).
Estos talleres productivos además tienen una acción integral que comprende por parte de la empresa la capacitación del personal, un apoyo en el sector de gerenciamiento con un programa de costos y un soporte de marketing; cursos de colorimetría, seguridad y medio ambiente, para una mayor productividad, competitividad y rentabilidad a un menor costo.
DuPont cuenta con la línea Centauro (materiales para el proceso), que tiene una garantía de 3 años; con la línea Chroma, que trabaja los productos con un secado más rápido y de mayor rendimiento con una garantía de 5 años; y la línea Standox con productos para vehículos de alta gama y una garantía de 10 años. La garantía por escrito cubre desprendimiento, oxidación y deterioro del color.
Las máquinas que se instalan en los talleres son cedidas en comodato o venta y todos los materiales y procesos poseen las normas de calidad ISO 9001 y 9002.
Para una mayor eficiencia y rentabilidad
Desde 1997, Akzo Nobel lleva adelante un programa de crecimiento y capacitación, acercando la tecnología a los pequeños y medianos empresarios de los talleres particulares dedicados al repintado automotor.
El enfoque de este programa es lograr una mayor rentabilidad, basado en un sistema de trabajo que comprende el rediseño del espacio físico y ubicación de las herramientas existentes, un esquema tecnificado de la ruta de pintado y la capacitación del personal en la tarea de chapa y pintura para optimizar los resultados.
Además de aumentar la productividad de los talleres entre un 15 y un 50%, la base de este programa involucra en el proceso de aprendizaje al personal y también a los dueños de los talleres.
Los cursos de capacitación son gratuitos y se realizan en un centro modelo donde la tecnología y los productos están al alcance de los alumnos. Allí con material didáctico, se enseña la manera de reparar en forma rápida y óptima la chapa, los beneficios de los productos y las mezclas de los colores por medio de los sistemas computadorizados de pintura, los cuales permitirán a los trabajadores un error mínimo en el momento de la elaboración y su aplicación.
Además, desde la empresa promotora se acompaña al tallerista con un soporte técnico en la etapa de posventa.
La garantía sobre los productos es de 5 años y se trabaja con las normas ISO 9000, 9001 y 9002. Las máquinas se entregan en comodato y Akzo Nobel cuenta con dos líneas de pintura Sikkens (de secado en cabina) y Miluz (de secado por evaporación de solvente) para que el proceso pueda ser avalado hasta la entrega final del vehículo.
En las distribuidoras del país y en las pinturerías especializadas se encuentran productos como la masilla que oscila entre los 10 y 18 pesos; el primer vale 19 pesos por 1 litro, la pintura blanca 10 pesos por 1 litro, la pistola de aire 220 pesos, la lijadora orbital 390 pesos, el acrílico (rojo) 12 pesos por 1 litro, el blanco poliuretano 22 pesos por 1 litro, el poliuretano (azul) 34 pesos por un litro y el catalizador para poliuretano 16 pesos por medio litro.
Imponer el concepto de rapidez, precio y calidad es siempre aplicable en los lugares donde las personas tienen ganas de crecer y con sólo una llamada se da el primer paso para el cambio.
Fuentes consultadas: DuPont, Colectora Este y Victoria Panamericana km. 48 Escobar, 0800-44473666. Akzo Nobel Avda. Mitre 815 Villa Martelli, 4730- 0300 int. 118. Pinturerías Rex, Avda. San Juan 3266, 4957-6262






