
La modelo aprendió a manejar con un Renault 12. Prefiere viajar sin detenerse y le gusta oir música mientras conduce
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¿Quién te enseñó a manejar y cuándo?
Fue mi mamá, a los 12 años, en un Renault 12. Me resultó fácil.
¿Cuál fue tu primer auto?
Un Ford Ka plateado modelo 98, que aún uso.
¿Qué color te gusta para el auto?
Plateado le queda bien a los modelos, es glamoroso.
¿Automático o manual?
Manual, porque con el automático siento que no tengo el control del auto.
¿Coupé, familiar, 4x4 o van?
Coupé.
Si tuvieras un auto de lujo, ¿lo manejarías o tendrías chofer?
Lo manejaría yo; si no, ¿cuál es la gracia?
¿Le enseñarías a alguien a manejar?
Sí, por supuesto, tengo alma de maestra en todos los ámbitos.
¿Manejás con o sin música, cuál oís?
Con música y me gusta el flamenco, la bossa nova y el tango. Durante los viajes en ruta y en los embotellamientos me mantiene entretenida para no llegar estresada.
¿Cambiarías un neumático?
Soy una experta. Lo hago muy rápido y sin ayuda. La última vez tuve que cambiar uno en la ruta con lluvia.
¿Servicio de auxilio o el auto de un amigo y la eslinga de arrastre?
Cuando necesité el auxilio tardó demasiado y tuve que llamar a un amigo que me ayudó.
¿Viajes largos con paradas o se resiste hasta el final?
Resisto hasta el final. Por ejemplo, cuando viajo a Córdoba para visitar a mi familia sólo me detengo a tomar un café o ir al baño. Claro que compro provisiones para el camino, como golosinas y agua.
En la ciudad, ¿rápido y furioso, o con calma para llegar seguro?
Tranquila. Respeto de los peatones, pero algunas veces la gente sale de cualquier lado. Es muy peligroso manejar en Buenos Aires, pero peor en Córdoba. Prefiero ir en subte o caminar para llegar a destino con mi salud mental en orden.
¿Maneja mal el otro o yo pude cometer un error?
También cometo errores y si me mando una macana pido disculpas; me puede pasar algo, no soy perfecta.
El tapizado, ¿de cuero o de tela?
De tela.
¿Sos obsesiva con el auto?
No, está bastante sucio porque tiro todo adentro y nada a la calle. Lo lavo una vez por mes, no lo descuido.
¿Cuál es el auto de tu sueño?
Un MG convertible clásico de la década del sesenta, que en verano veo con frecuencia.
¿Cedés el volante?
Sí, aunque soy de hablar bastante. Dejo que otras personas manejen, pero reconozco que como acompañante puedo resultar molesta.
¿Chocaste, cuántas veces?
Una vez, pero no fue nada grave.
¿Cuál fue la cosa más divertida que te pasó con un auto?
Recuerdo con cariño cuando iba a pasar por un peaje en la ruta a La Plata y cuando llegué a la casilla, el muchacho que tenía que cobrar salió y se puso enfrente de mi auto. El me decía diosa, linda, me reí mucho y claro, finalmente, pagué el ticket de muy buen grado, eso no quita que tenía que hacer su trabajo.






