Prefiero los autos bellos y con toda la seguridad

Propone que las mujeres no manejen en la ciudad
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26 de enero de 2002  

"Empecé a conducir a los 7 años en el campo en la camioneta de mi padre, y en la ciudad a los 15, sin registro, pero con mi hermano en su Fiat Uno. Con el trabajo que tengo siempre tuve auto porque me tengo que trasladar hasta el campo donde están los caballos y, por supuesto, un remolque para su transporte.

"Encuentro en las rutas del país una paz increíble, que a diferencia de lugares como Venezuela (país de mi esposa) no hay. Allí no se puede andar, no tienen espacio para la gran cantidad de coches, se amontonan. Igualmente, en Nueva York a determinada hora los autos directamente no andan; aunque son respetuosos de las normas hay mucha congestión; y en Inglaterra, se dificulta por el cambio de lado en los comandos, pero con el tiempo se le toma la mano.

"Al conducir tengo la precaución de usar el cinturón de seguridad y soy un maniático del guiño; es una señal muy importante tanto para el conductor como para los demás.

"Durante el día voy lento y a la noche procuro ir rápido; pienso que es una forma de evitar la inseguridad. La mezcla entre el resguardo de la integridad personal y la pericia que se debe tener al conducir se hace dificil en estos momentos.

"Frente a algún daño en el auto le meto mano, y si veo que no puedo arreglarlo acudo al ACA. Me divierte la mecánica, el único problema es que siempre me sobran piezas y lo que estaba al principio nunca termina igual; pero lo dejo funcionando.

"Cuando adquiero un auto acepto que lo primero entra por los ojos, pero busco siempre seguridad para conducir en la ruta, que es por donde más transito. Ahora tengo un Mercedes-Benz C230 del año 2000, con el que me siento muy conforme por su estabilidad y confort.

"El transporte de los caballos es más difícil, los camiones van despacio y paran varias veces durante el recorrido para revisarlos, porque cada uno de éstos puede costar lo mismo o más que el propio camión.

"Me gustan los clásicos de la década del sesenta, por ejemplo, el Mustang 1965 o los Mercedes-Benz Cabriolet de esa época.

"En la Argentina se maneja bien, muy rápido y, en algunos casos, sin respetar las normas de tránsito. El sistema de las fotos para cobrar infracciones es bueno, ya tengo varias, pero en este país no sé si va a funcionar, porque para llegar a su óptimo servicio hay que pasar primero por una buena educación vial y una concientización del peligro que trae consumir alcohol al manejar. El tener multas elevadas tampoco solucionaría nada, sólo traería coimas más altas.

"Para mejorar el tránsito de Buenos Aires deberían sacar a las mujeres de la conducción, y en los lugares de poco tránsito, deberían estar titilando las luces del semáforo en rojo y amarillo, para que señale la precaución de frenar por la primera y de mirar hacia los lados por la segunda. Habría que imponer, como en Estados Unidos, el giro a la derecha libre con precaución al realizar la maniobra."

Detalles

  • Las mujeres manejan mal porque se les dificulta usar los tres espejos, ya que con uno se complican.
  • El auto para mí es como mi hermano, estoy casi todo el día en él y disfruto manejar este Mercedez-Benz.
  • Me da más seguridad dominar un caballo porque hay menos personas a mi lado; en una cancha de polo son sólo siete contra mí.
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