
Cinturones, airbags y otros elementos muchas veces deben ser repuestos después de un choque o accidente. En general son costosos, pero con la vida no se juega
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Gran parte de los vehículos cero kilómetro que se comercializan actualmente en nuestro país están equipados con sistemas de seguridad pasiva como los airbags, estructuras deformables en la zona frontal y cinturones inerciales de tres puntos o pretensados.
Hoy estos mecanismos, antes exclusivos de los automóviles de alta gama, más los cinturones de seguridad son los encargados de proteger a los pasajeros, incluso en vehículos de los segmentos más económicos del mercado.
Así como estos avances tecnológicos se masificaron y ahora cualquier conductor puede contar con más accesorios para salvar su vida en caso de colisión, la reposición de cada elemento accionado en un choque resulta costoso. Es más, muchos automovilistas deciden no reponerlos debido a que su precio.
Claro que luego de un impacto los elementos por reemplazar o reparar son varios, y sobre todo de la carrocería. Estudios realizados en los organismos encargados de medir el grado de lesiones que sufren los ocupantes dieron como resultado que cuanto más se deforma el vehículo, menor es el riesgo que tienen los pasajeros de sufrir traumatismo severos. Por eso en los autos de última generación se utiliza más plástico que chapa en la zona frontal.
Esto no significa que al utilizarse componentes más livianos o de menor espesor, a la hora de comprarlos su precio será menor. El capot de un automóvil del segmento C puede ascender a los 1800 pesos, mientras que un guardabarros delantero puede costar 850 y un paragolpe 900.
Seguridad activa
Para evitar un choque, además de la atención del conductor en el tránsito, muchas veces es indispensable contar con las herramientas necesarias para responder ante una situación límite. Con exclusiva referencia a los sistemas de seguridad activos, entre ellos los frenos ABS, a diferencia de lo que ocurre con los pasivos no están disponibles en modelos generalistas, sino en vehículos denominados Premium.
Sin considerar los controles de tracción y estabilidad, los automóviles brindan la posibilidad de proteger a los pasajeros con airbags, pero no están equipados con un elemento indispensable como el ABS para evitar utilizar las bolsas de aire o impedir provocar un mal mayor.
Izquierda y derecha
En el análisis de las distintas marcas y modelos existe un común denominador: los precios. Entre los cinturones de seguridad puede haber una mínima diferencia; en cambio, en el costo del airbag del conductor y el acompañante son mayores (puede haber 500 pesos), aunque cumplen la misma función y están compuestos con los mismos materiales.






