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A diferencia de un neumático normal, los ecológicos producen menor fricción contra el piso y hacen que el rendimiento, medido en kilómetros, sea más alto.
"Tener menos roce implica que también hay menos agarre. Pero estas cubiertas fueron diseñadas para mercados donde hay una fuerte educación vial, se respetan las normas de tránsito, las velocidades máximas, las distancias entre vehículos y, principalmente, donde las rutas están en condiciones óptimas", dijo el ingeniero químico y gerente de asistencia técnica de Fate, Eduardo Allera.
En la elaboración de estos neumáticos se usa la sílice en vez del negro de humo. "Este componente genera menos calor durante el rodamiento. Al rodar más frío, el neumático dura más. Pero definitivamente es para usarlo en largas distancias, en autopistas sin curvas y en buen estado. Así, se acepta la diferencia en el costo, ya que su duración es superior a uno común, debido a que la sílice tiene un precio mayor que el negro de humo", sostuvo el ingeniero.
Como no existe aún en el país una demanda significativa de este tipo de neumáticos, la tecnología atiende fundamentalmente las necesidades del mercado europeo.
"El término ecológico se debe a que se destruyen menos cubiertas al final de la vida útil. La ventaja que proporciona este neumático es para la ecología, pero no tanto para la seguridad del conductor en caminos como los de nuestro país.
"Por otra parte, sería muy difícil implementarlo en la Argentina por que se carece de una buena educación y estructura vial", concluyó Allera.
Tecnología Asimétrica
Otro desarrollo de última generación es el de las arquitecturas asimétricas. Esto hace que cada área de la banda de rodaje cumpla una función específica, para optimizar el agarre, la precisión en curva y la evacuación de agua.






