El vencimiento del cupo del acuerdo automotor con el país mexicano dejó sin efecto el beneficio arancelario para la importación de vehículos; qué modelos quedan alcanzados y por qué el mercado sigue a la espera de una definición
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El acuerdo de libre comercio automotor entre la Argentina y México tuvo un vencimiento clave en un componente clave, como es el del cupo que permite importar autos desde ese país sin pagar arancel.
Desde el 18 de marzo pasado ese beneficio dejó de estar vigente y todas las nuevas operaciones comenzaron a tributar un 35%, lo que puede abrir la puerta a subas de precios en los próximos meses de no destrabarse las negociaciones por una renovación del cupo.
De momento, la situación sigue sin resolución. En este contexto de incertidumbre, el Acuerdo de Complementación Económica N°55 (ACE 55) sigue vigente en términos generales, pero sin el mencionado cupo libre de arancel para vehículos.
Esto implica que todas las nuevas operaciones que ingresen desde México deben tributar el arancel extrazona completo, lo que modifica la estructura de costos de varias automotrices con fuerte dependencia de ese origen. Sin embargo, aquellos que se encontraban en trasporte al momento del vencimiento están exceptuados de pagar el arancel.

La falta de avances en la negociación genera preocupación en el sector. Aunque hubo contactos y propuestas en análisis, el escenario sigue abierto. El antecedente más cercano refuerza la cautela, cuando en 2025 el acuerdo se prorrogó sobre la fecha y solo por un año, lo que evidencia la fragilidad de este esquema comercial.
Qué autos están afectados por la caída del acuerdo
El alcance del problema es amplio, ya que México es un proveedor clave para el mercado argentino. Solo en 2025 se patentaron 15.688 vehículos provenientes de ese país, y en los primeros meses de 2026 ya se habían registrado más de 6000 unidades.
Entre los modelos afectados hay tanto vehículos de volumen como propuestas de nicho. La lista incluye:
- Volkswagen Taos (ahora importado desde México tras el fin de su producción local), Tiguan y Vento
- Nissan Frontier (tras el cierre de su producción en Córdoba), Versa y Sentra
- Ford Maverick y Bronco Sport
- RAM 2500
- Honda ZR-V
- BMW Serie 3
- Kia K3 y K4
- Audi Q5
- Chevrolet Silverado

Se trata de modelos que, en muchos casos, ocupan segmentos donde la producción nacional no tiene presencia directa, lo que refuerza la importancia estratégica de México como socio comercial.
Qué pasará con los precios de los autos importados desde México
El impacto en los precios no será inmediato, pero inevitable si no se llega a un acuerdo. Según estimaciones del sector, los modelos que deban ingresar bajo el nuevo esquema podrían registrar subas de entre un 15% y un 20%, según le explicó a este medio Andrés Civetta, especialista en Movilidad de la consultora Abeceb.
De todos modos, el traslado a precios no será automático ni uniforme. Por un lado, el impuesto se aplica sobre el valor FOB y no sobre el precio final al público; por otro, el contexto de alta competencia y sobreoferta en el mercado local podría limitar la capacidad de las marcas para convalidar aumentos plenos.

Además, existe un factor que amortigua el impacto en el corto plazo como es el stock. Muchas unidades ya ingresadas —o embarcadas antes del 18 de marzo— no pagan el arancel, lo que permitirá sostener precios actuales durante un tiempo. Sin embargo, el punto de tensión aparecerá cuando las terminales deban reponer esos modelos con nuevas importaciones.
Por qué se cayó el acuerdo y qué se negocia ahora
Detrás del conflicto hay una negociación más amplia. La Argentina busca avanzar en conjunto sobre el ACE 55 (automotor) y el ACE 6, que abarca otros sectores como alimentos, con el objetivo de equilibrar la balanza comercial, muy favorable para el lado mexicano.
En ese marco, el Gobierno puso sobre la mesa la revisión de más de 100 posiciones arancelarias, aunque el volumen involucrado es relativamente bajo en comparación con otros acuerdos que mantiene México.

A esto se suman factores políticos que complejizan el diálogo, especialmente vinculados a la sensibilidad del sector agroindustrial mexicano, según le confió a este medio una fuente vinculada a la negociación.
El mercado se mueve hoy entre dos escenarios. Si el acuerdo se renueva, el impacto sería acotado y el flujo de importaciones volvería a la normalidad. Si, en cambio, la situación se prolonga, el ajuste será progresivo donde habrá menos oferta de ciertos modelos, posibles sustituciones por otros vehículos y una eventual caída en los patentamientos hacia el segundo semestre.







