
Un hombre que se acercó al predio de Bugatti en Croacia para pedir trabajo encontró el auto del CEO de la compañía estacionado con las llaves puestas y decidió robarlo; el empresario lo persiguió hasta Austria
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Una historia digna de una película de acción protagonizó Mate Rimac, máximo responsable de Bugatti (perteneciente a Bugatti Rimac), luego que un desconocido robó su Bugatti Chiron desde las instalaciones de la compañía en Croacia. Lo más insólito de este episodio es que el propio empresario salió en persecución del ladrón en su Porsche 911, mientras seguía los movimientos del vehículo a través de su sistema de rastreo y que lo llevó hasta Austria.
El incidente ocurrió cuando Rimac dejó estacionado su Chiron azul oscuro en el Campus Rimac, ubicado en Croacia, con las puertas abiertas y las llaves puestas. Pese a que el complejo tiene áreas de acceso público, el empresario reconoció que tiene esa costumbre, ya que los ingenieros de la compañía utilizan habitualmente el auto para realizar pruebas y otros trabajos. Las cámaras de seguridad registraron cómo un hombre encapuchado observó el vehículo, terminó de fumar un cigarrillo, abrió la puerta del conductor y se marchó tranquilamente al volante del exclusivo deportivo.

La desaparición fue detectada poco después por trabajadores de la empresa, quienes alertaron a Rimac y dieron aviso a la policía. Los datos de telemetría permitieron conocer la ubicación del Chiron en tiempo real y determinar que se dirigía hacia Eslovenia.
Ante esta situación, el empresario decidió subirse a su Porsche 911 para intentar alcanzarlo. El ladrón consiguió atravesar Eslovenia y entrar en Austria, donde finalmente fue localizado y detenido por la policía.

La operación contó con la colaboración de las autoridades de ambos países y el seguimiento de la ubicación del automóvil, cuyos datos fueron compartidos con los agentes.
Tras su detención, el ciudadano croata de unos 30 años, explicó que había llegado al recinto de Rimac buscando trabajo y que al encontrar el Bugatti estacionado con las llaves dentro, decidió llevárselo y emprender un viaje que, según le contó al propio empresario vía redes sociales.
Rimac pudo conversar con el detenido en una comisaría austríaca, hasta donde llegó para acreditar que era el propietario del vehículo. Aunque señaló que no tenía intención de presentar cargos en su contra, el hombre deberá enfrentar un proceso judicial debido al elevado valor del automóvil.
A pesar de la persecución y del recorrido por distintos países, el Bugatti Chiron fue recuperado con daños menores: apenas un rasguño en el alerón delantero de fibra de carbono, que deberá ser reparado por el equipo de la marca. El episodio también dejó una lección para Mate Rimac, quien reconoció que ya no volverá a dejar las llaves dentro de sus vehículos, una costumbre que durante años había mantenido por comodidad y confianza, pero que esta vez permitió que uno de sus exclusivos superdeportivos terminara protagonizando una persecución internacional.




