
El Porsche Type 114 fue concebido por Ferdinand y Ferry Porsche hace casi 90 años, pero nunca llegó a fabricarse: ahora, un artesano belga y sus hijos lo reconstruyeron
3 minutos de lectura'

Antes de convertirse en uno de los fabricantes de deportivos más reconocidos del mundo, Porsche nació como un estudio de ingeniería y diseño fundado en 1931 por Ferdinand Porsche y su hijo Ferry, en Stuttgart, Alemania. Desde allí surgieron proyectos como el Volkswagen Beetle y el Auto Union Tipo C, pero también otros que nunca llegaron a las líneas de producción.
Uno de ellos fue el Porsche Type 114, un deportivo concebpido en 1938 que buscaba convertir la base del Beetle en un automóvil de altas prestaciones. Sin embargo, las restricciones burocráticas que impedían a Volkswagen suministrar piezas a una empresa privada obligaron a replantear el proyecto.

La propuesta contemplaba una carrocería de aluminio con una aerodinámica inspirada en los aviones de la época y un inusual motor V10 de 1.493 cc, refrigerado por agua y ubicado en posición central, con una potencia de 72 CV. Aunque se construyó una maqueta a escala, el vehículo nunca pasó de esa etapa.
Parte de su diseño sirvió posteriormente como inspiración para el Type 64, desarrollado en 1939 para participar en la carrera Berlín-Roma. Se fabricaron tres unidades, pero la competencia nunca se realizó y solo uno de esos ejemplares logró sobrevivir hasta nuestros días.

Casi 90 años después de su concepción, el Type 114 finalmente tomó forma gracias a Edwin Jespers, propietario del taller belga Metal Master Seppe, especializado en carrocerías de vehículos clásicos. El proyecto comenzó en 2020, durante los confinamientos por la pandemia, y contó con la participación de sus hijos Demi y Björn.
Juntos construyeron el chasis tubular y dieron forma a la carrocería, tomando como referencia los planos originales de Porsche. El resultado fue bautizado como Type 114/2 y conserva parte de la esencia del diseño original, aunque incorpora modificaciones mecánicas. En lugar del V10 proyectado por Ferdinand Porsche, utiliza un motor de Volkswagen Kübelwagen de 1944, modificado para entregar entre 70 y 80 CV.
La transmisión también procede del vehículo militar, mientras que el diseño del habitáculo toma inspiración del Porsche 550 Spyder. Así, una idea que permaneció durante décadas en los archivos de la marca terminó convertida en un automóvil artesanal y único, como homenaje a uno de los proyectos inconclusos de sus fundadores.




