
Nueve automotrices deberán corregir sus vehículos; el caso expuso los riesgos de una industria que redujo sus tiempos de desarrollo pero que también impone estándares de seguridad antes que otros mercados
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Los autos chinos dejaron de ser una rareza para el comprador argentino. La apertura de las importaciones y el cupo para ingresar vehículos electrificados sin pagar el arancel extrazona ampliaron la oferta y colocaron a esa industria en el centro de una discusión sobre precios, tecnología y seguridad.
Al mismo tiempo, hace unos días China puso en marcha el mayor recall de vehículos de su historia, en el que nueve fabricantes deberán corregir 4.275.743 unidades por la dificultad para encontrar y accionar los mecanismos manuales de emergencia cuando el auto se queda sin electricidad.
La campaña abarca ocho empresas chinas —Xiaomi, Leapmotor, Xpeng, Geely, Chery, Dongfeng, BAIC y FAW— y a Tesla. La compañía estadounidense concentra casi el 70% de los vehículos involucrados, con 2.975.910 Model 3, Model Y, Model S y Model X.
Qué problema encontraron
La Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China —SAMR— detectó que, en una serie de vehículos, los mecanismos manuales de apertura de emergencia pueden confundirse con el revestimiento, presentar una señalización insuficiente o resultar difíciles de operar.
Durante el uso habitual, los ocupantes abren la puerta mediante un comando eléctrico. Después de una pérdida de alimentación, deben recurrir a una salida manual que rara vez utilizaron. Cada segundo que demanda encontrarla puede retrasar la evacuación.

“La preocupación consiste tanto en que la gente no pueda salir como en que una persona desde afuera no pueda auxiliar a quienes están dentro porque no logra acceder a la manija”, explicó Claudio Damiano, especialista en electromovilidad, a LA NACION.
La apertura mecánica suele funcionar mediante un cordón que acciona directamente la cerradura. Damiano señaló que en algunos vehículos queda oculto detrás de una tapa de goma o plástico y resulta más difícil encontrarlo en las plazas traseras. También describió casos de Xpeng en los que se ubica detrás de la tapa de un parlante. “En un momento de apuro es muy difícil saberlo y actuar rápidamente”, advirtió.
El antecedente más sensible ocurrió en octubre de 2025, cuando un Xiaomi SU7 Ultra chocó y se incendió en Chengdu. Varias personas intentaron auxiliar al conductor, pero las puertas permanecieron cerradas. Medios chinos señalaron que el impacto había dañado el sistema de baja tensión y que la salida manual estaba ubicada en un compartimiento bajo de la puerta.
Cómo se corregirá la falla
Cada fabricante aplicará una solución diferente. La mayoría colocará señales más visibles junto a la apertura mecánica de emergencia. Tesla, Xiaomi, Leapmotor, Geely y algunos modelos de Dongfeng también recibirán actualizaciones remotas.
Las modificaciones cambiarán la lógica de desbloqueo y harán que las ventanillas bajen ante determinados impactos. Chery y BAIC reemplazarán tapas por piezas con indicaciones más claras.

Damiano explicó que los acelerómetros y otros sensores utilizados para activar los airbags también pueden reconocer una colisión y ordenar que las manijas salgan, las puertas se desbloqueen o los vidrios bajen. Parte de la corrección puede aplicarse over the air —OTA—. “Es un recall electrónico, basado en una reprogramación del software”, resumió.
El especialista agregó que las soluciones pueden incluir elementos complementarios. Según explicó, Tesla planteó incorporar dentro del vehículo una herramienta con una punta para romper los vidrios y una cuchilla para cortar el cinturón cuando no se desprende. Esa posibilidad ofrecería otra vía de escape si las puertas permanecen bloqueadas.
La señalización también deberá acompañarse con información para los usuarios. El especialista sostuvo que el conductor tiene que conocer la ubicación de la salida mecánica y explicársela al resto de los ocupantes.
Qué sucede en la Argentina
El mercado argentino ya ofrece vehículos con manijas retráctiles, entre ellos los Leapmotor B10 y C10, el Geely EX5 y los Arcfox S5, T5 y Kaola S. Ninguno fue identificado formalmente como parte del recall, aunque alguna versión pueda compartir mecanismos, piezas, proveedores o software. La campaña se define por el modelo, la fabricación, el VIN y la salida manual.
Damiano explicó que la convocatoria comprende unidades vendidas en China, por lo que no se traslada automáticamente a los vehículos presentes en la Argentina.

La homologación argentina contempla la resistencia de las cerraduras y bisagras, pero no exige una ubicación, visibilidad o identificación determinada para la apertura mecánica de emergencia. “Este aspecto todavía no está contemplado en ninguna normativa”, señaló. Por eso, el diseño no incumple una prohibición local.



