
Desde 2003 líder indiscutido entre los B-SUV en el país, dejará de fabricarse por el cese total de la producción de la marca del óvalo en Brasil
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Tras un aciago 2002 en el que se vendieron poco más de 90.000 unidades, a mediados de 2003 la venta de vehículos comenzó a despegar en nuestro país. Ford cumplía su 100° aniversario en el mundo y el 90° en la Argentina, que festejó con una megafiesta en el Luna Park y con un lanzamiento que resultaba una apuesta a todo o nada: el EcoSport.
Al principio hubo unas cuantas narices fruncidas: “¿Una pseudo 4x4 del tamaño de un auto chico?”, se preguntaban. Sin embargo, para frustración de los escépticos, la idea resultó brillante: el EcoSport, basado en la plataforma del Fiesta de quinta generación, pero con más despeje, carrocería cuadrada, voladizos cortos, rueda de auxilio en el portón y solo tracción delantera, fue un éxito inmediato. La fórmula era simple: darle alas a la aspiración de miles de usuarios de tener “una 4x4”, el vehículo de moda. Obviamente, “la Eco” no tenía las prestaciones off-road de los verdaderos todoterreno, pero resultaba accesible, urbana, cómoda, ágil, divertida y económica. Era un vehículo diferente.
Según la mitología de la industria automotriz, el primer boceto del EcoSport lo habría dibujado en una servilleta, en 1996, Luc de Ferrán (padre del piloto brasileño Gil de Ferrán, ganador de las 500 Millas de Indianápolis de 2003 y actual director deportivo del equipo McLaren de F1), por entonces jefe de Ingeniería de Ford.
El proyecto cobró vida con la plataforma del Fiesta V y una versión más SUV de la carrocería del monovolumen Ford Fusion que se comercializaba en Europa. La producción comenzó en 2002 en la flamante planta de Camaçari (Bahia) y se presentó oficialmente en el Salón de San Pablo de ese año. En enero de 2003 ya estaba en las calles de Brasil, para luego difundirse en el resto de la región. En especial, en la Argentina, donde se lanzó entre el 5 y 6 de junio de 2003 en las Cataratas del Iguazú. Es más, para remarcar la exclusividad del EcoSport, la cortina musical del spot publicitario era el tema Nada es igual, del primer disco solista de Diego Frenkel, líder de La Portuaria.

Puesto en el mercado, el EcoSport era una excelente síntesis de auto y utilitario deportivo, que terminó siendo el creador del segmento de los SUV compactos o chicos, que hoy también conocemos como B-SUV. Si hacía falta alguna prueba más de su categoría de utilitario deportivo, también fue el primer modelo del segmento que presentó una versión FWD de doble tracción.
El éxito intentó ser emulado por otras terminales con versiones “aventureras” de modelos existentes (rurales, hatchbacks y monovolúmenes con fenders, barras en el techo y otros maquillajes como la rueda en el portón), pero el diseño, el carisma y la funcionalidad no eran iguales. Recién en 2012, con el Renault Duster y más tarde el Chevrolet Tracker y otros modelos cada vez más sofisticados (Honda HR-V, Jeep Renegade, etcétera), el EcoSport tuvo verdaderos rivales ávidos de sacarle la supremacía.
Sin embargo, nunca pudieron vencerlo hasta 2020. El EcoSport siempre quedó primero entre los SUV más vendidos de la Argentina (y no pocas veces en el top five general). Recién el año pasado, el Volkswagen T-Cross (9779 unidades) lo superó, aunque fue el único, ya que el EcoSport quedó segundo con 7453 matriculaciones.
Dos generaciones
La primera generación del Ford EcoSport fue diseñada en Estados Unidos por el US Truck Vehicle Center de la marca del óvalo. Como se dijo, sobre la plataforma del Fiesta y con la base de la carrocería del Fusion europeo. Era un vehículo para países económicamente emergentes (por entonces, estaba en auge el famoso BRIC, compuesto por Brasil, Rusia, India y China), por lo que no puede resulta extraño que se fabricara en Brasil e India (también se ensambló en Venezuela).

Aquel EcoSport G1 era bien compacto: 4,24 m de largo por 1,734 de ancho y 1,672 de alto, mientras que la distancia entre ejes era de 2,49 m. Los motores nafteros eran un 1.0 L supercargado de 95 CV para el mercado brasileño (hasta 2006), más los dos nafteros con los que llegó a nuestro país: el Rocam 1.6 L 8v de 98 CV (el más difundido) y el 2.0 L Duratec de 143 CV, todos con caja manual de 5 marchas. Por aquellos años, el valor del gasoil era bajo en la Argentina y las versiones diésel eran muy valoradas, por lo que el EcoSport llegó aquí también con motor 1.4 L TDCI de 68 CV. En 2004 se incorporó a la gama la versión de doble tracción con el motor 2.0 L.
En 2008, el EcoSport se modernizó estéticamente con un restyling que incluyó el frontal con una nueva parrilla, ópticas alargadas y renovadas luces traseras, mientras que en el interior se revisó el tablero de instrumentos, la consola central, los difusores de aire y se incrementó la aislación para mejorar la insonorización del habitáculo.
En 2013, la llegada del Renault Duster, su primer rival de fuste, llevó al lanzamiento de la segunda generación del EcoSport, cuyo diseño se realizó en la propia Camaçari. La longitud era solo 1 mm mayor que el G1 (4,241 m), pero era más ancho (1,765 m) y alto (1,693 m); para dar más espacio a las plazas traseras y el baúl (362 L), la distancia entre ejes creció a 2,521 m.
Esta G2, que llegó al país en noviembre de 2013, trajo también novedades mecánicas: el nuevo motor 1.6 L 16v Sigma de 110 CV con doble distribución variable de válvula s y el flamante motor turbodiésel Duratorq 1.5 L TDCI de 90 CV, además de versiones con la caja automática Powershift de doble embrague de 6 marchas. Se mantuvo en la gama el propulsor 2.0 L 16v Duratec de 143 CV y se agregó una caja manual de sexta al modelo FWD de doble tracción. La mayoría de las versiones (diez) contaban con la transmisión manual de 5 velocidades IB-5.

Esta generación perdura hasta hoy, obviamente incorporando en el camino elementos como el sistema multimedia Sync con pantalla, control de estabilidad (ESP) y diversos dispositivos de confort y seguridad para mantenerlo al día y ayudarlo a saltar del estatus de “producto regional” al de global, al empezar a venderse en casi todo el planeta.
Y cuando nos preguntábamos cuándo llegaría la G3, nos enteramos que en realidad ya no habrá más EcoSport regional, debido al cierre de todas las fábricas de Ford en Brasil (llegará de otras fuentes para abastecer principalmente las suscripciones a los planes de ahorro). Pero, como muchos campeones, el simpático y pionero B-SUV del óvalo se retira intocable en la plenitud de su gloria.





