
Hay acciones que aceleran el desgaste del neumático y derivan en una necesidad temprana de cambiarlos
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Las calles, avenidas y rutas no siempre se encuentran en buenas condiciones. Los baches, las piedras y los restos de vidrio son algunos de los obstáculos que pueden aparecer en el camino y provocar daños en los neumáticos. Aunque se circule con precaución, hay situaciones que resultan difíciles de evitar y que pueden terminar en una pinchadura o, en casos más graves, en la necesidad de reemplazar una cubierta.
Sin embargo, existen otros factores que pueden acelerar el desgaste de los neumáticos y que están directamente relacionados con el mantenimiento del vehículo y los hábitos de conducción.
Los errores que acortan la vida útil de las ruedas
1) Circular con una presión incorrecta
Mantener los neumáticos con una presión inferior a la recomendada genera una mayor flexibilidad en sus laterales y aumenta la temperatura durante la marcha. Esto incrementa la resistencia al rodamiento, acelera el desgaste y, en situaciones extremas, puede provocar daños estructurales que impidan seguir utilizando la cubierta.
Por el contrario, circular con una presión superior a la indicada tampoco es conveniente. Además de reducir la superficie de contacto con el suelo, puede afectar la adherencia, especialmente durante una frenada, y generar un desgaste irregular.

Para evitar estos inconvenientes, es importante controlar periódicamente la presión de los cuatro neumáticos y ajustarla a los valores establecidos por el fabricante del vehículo, que suelen figurar en el manual del usuario o en una etiqueta ubicada en el marco de la puerta del conductor.
2) Conducir a alta velocidad
La velocidad también influye en el estado de los neumáticos: cuanto mayor es la velocidad de circulación, más expuestas quedan las cubiertas a sufrir daños al atravesar un bache o impactar contra algún objeto sobre el asfalto.
Además, mantener una velocidad elevada durante períodos prolongados incrementa la temperatura de los neumáticos. Si el calor supera los niveles que pueden soportar, el caucho puede deteriorarse y comprometer la estructura interna de la cubierta.
En casos extremos, esto puede derivar en una falla repentina, con consecuencias para la seguridad de los ocupantes. Por eso, respetar los límites de velocidad y reducir la marcha ante caminos deteriorados ayuda a disminuir el riesgo de daños.
3) Exceder la capacidad de carga
El exceso de equipaje es otro factor que puede perjudicar la vida útil de los neumáticos, especialmente durante los viajes largos. Cuando un vehículo circula con más peso del permitido, las cubiertas deben soportar un esfuerzo superior al previsto.
Esta situación puede provocar un aumento excesivo de la temperatura y acelerar el deterioro del caucho, hasta generar daños graves o una falla repentina.
Para evitarlo, es necesario consultar el manual del vehículo y respetar la capacidad máxima de carga, así como los límites establecidos para cada eje. También es importante distribuir correctamente el equipaje y no superar los valores indicados por el fabricante.
En definitiva, controlar la presión, moderar la velocidad y respetar la capacidad de carga son tres medidas que permiten prolongar la vida útil de los neumáticos y reducir los riesgos durante la conducción.


