El desgaste del dibujo, el estado del caucho y la medida indicada por el fabricante son claves para definir el recambio
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Los neumáticos son uno de los componentes más importantes para la seguridad de un vehículo, aunque muchas veces su recambio se posterga hasta que aparece una pinchadura, una vibración o una advertencia durante una revisión técnica.
Sin embargo, la decisión de cambiarlos no debería depender solo de la apariencia ni de una estimación general por kilometraje, sino que hay parámetros concretos que permiten saber cuándo llegaron al final de su vida útil y qué medida corresponde comprar para evitar gastos innecesarios.
La clave está en evaluar tres factores:
1-El desgaste de la banda de rodamiento
2-El estado físico del neumático
3-Las especificaciones indicadas por el fabricante del vehículo.
Mirar los dibujos de la goma
Uno de los datos es la profundidad del dibujo. En la Argentina, la normativa vigente establece que los neumáticos de los autos no deben tener una profundidad inferior a 1,6 milímetros en la zona central de la banda de rodamiento.

Ese límite también es utilizado como referencia por los fabricantes. Cuando el neumático llega a esa profundidad, ya alcanzó el mínimo legal y debe ser reemplazado. Para identificarlo, las cubiertas incorporan los llamados testigos de desgaste, pequeñas elevaciones ubicadas dentro de los surcos principales. Cuando esos testigos quedan al mismo nivel que el resto de la banda de rodamiento, el neumático ya no ofrece la profundidad mínima necesaria.
De todos modos, ese valor debe entenderse como una frontera legal y no necesariamente como el punto ideal para esperar el recambio. En condiciones de lluvia, ruta o velocidades sostenidas, la capacidad de evacuar agua y mantener adherencia empieza a reducirse antes.

Por eso, aunque el mínimo sea de 1,6 milímetros, muchos especialistas recomiendan prestar atención cuando la profundidad se acerca a los 3 milímetros, sobre todo si el vehículo se usa con frecuencia en rutas o autopistas.
La presencia de cortes, grietas, deformaciones, bultos en los laterales, pérdida constante de presión, vibraciones o ruidos anormales son otras señales de alerta. Un golpe contra un cordón o un pozo puede generar daños internos que no siempre se observan a simple vista, pero que comprometen la estructura de la cubierta.

Cómo descubrir si las gomas están desgastadas
Otro punto a considerar es el desgaste irregular. Si el neumático está más gastado en los bordes, puede haber circulado con baja presión o existir un problema de alineación. Si el desgaste se concentra en el centro, puede ser consecuencia de presión excesiva. En esos casos, cambiar las cubiertas sin corregir antes la causa solo hará que el problema se repita con el nuevo juego.
La antigüedad también importa. Los neumáticos no tienen una fecha de vencimiento universal, pero el caucho envejece incluso cuando el vehículo se usa poco. Para conocer la fecha de fabricación hay que mirar el código DOT, grabado en el lateral. Los últimos cuatro números indican la semana y el año de producción. Por ejemplo, un código terminado en 1121 significa que el neumático fue fabricado en la semana 11 de 2021.

Como criterio general, varios fabricantes recomiendan revisar con mayor atención los neumáticos que superan los cinco años de uso y reemplazar aquellos que tienen más de diez años desde su fabricación, incluso si conservan dibujo. Esto también aplica al auxilio, que muchas veces queda olvidado en el baúl o debajo del vehículo.
Qué medida elegir
Al momento de comprar neumáticos nuevos, la recomendación principal es respetar la medida indicada por el fabricante del vehículo. Esa información suele figurar en el manual del usuario y en una etiqueta ubicada en el marco de la puerta del conductor, la tapa del tanque de combustible o la guantera, según el modelo.

La medida aparece expresada con una combinación de números y letras. Por ejemplo, el código 205/55 R16 91V, se interpreta de la siguiente manera: el 205 indica el ancho del neumático en milímetros, el 55 es la relación entre la altura del perfil y el ancho (no son milímetros, sino un porcentaje), R significa que la construcción es radial, 16 corresponde al diámetro de la llanta en pulgadas, 91 es el índice de carga y V es el índice de velocidad, que indica la velocidad máxima para la cual fue diseñado en condiciones adecuadas de uso.
Para no gastar de más, el punto central es no sobredimensionar la compra. Pasar a una medida más grande suele encarecer el neumático y puede modificar el confort, el consumo, la dirección, la respuesta de la suspensión e incluso la lectura del velocímetro. Además, si la medida no está homologada para ese vehículo, puede generar inconvenientes en inspecciones, garantías o coberturas.








