Este domingo se disputó una carrera de precisión, donde se exhibieron modelos históricos del automovilismo ante el público
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Los autos clásicos siguen despertando pasión entre los fanáticos del automovilismo, incluso en las nuevas generaciones. Por eso, cada vez que estas piezas icónicas se reúnen, el encuentro se transforma en una verdadera celebración.
En ese marco se llevó a cabo la carrera “Las Temporadas ACA–UDAONDO”, que no sólo coincidió con un día inmejorable en la Ciudad de Buenos Aires este domingo 12 de abril, sino que además contó con una participación muy especial: la presencia del sobrino de Juan Manuel Fangio.
“Es algo muy especial porque une el pasado con el presente para proyectar un mejor futuro. Este evento, además, contó con la exhibición del auto que marcó el inicio de la historia de Juan Manuel (una Ferrari). Acá empezó todo. Es un sentimiento increíble: es volver en el tiempo y tenerlo presente una vez más”, expresó el familiar del legendario piloto argentino en diálogo con LA NACION.

En esta oportunidad, la carrera reunió a más de 70 vehículos clásicos y fue organizada por UDAONDO Buenos Aires, un desarrollo inmobiliario ubicado en la intersección de las avenidas Udaondo y del Libertador, que combinará residencias bajo el concepto Smart Luxury con un hotel cinco estrellas. Por su parte, el Automóvil Club Argentino (ACA) fue el encargado de la fiscalización.

“La idea de Las Temporadas surgió para traer las glorias del pasado al presente y proyectarlas hacia el futuro. En ese sentido, estamos desarrollando un proyecto que busca ser icónico para la Ciudad y dejar un legado. Por eso, queremos tomar la pasión y el esfuerzo de quienes nos precedieron para impulsarnos hacia adelante. El automovilismo, en particular, tiene mucho que ver con lo que estamos haciendo, porque representa excelencia”, comentó Alejandro Furst, CEO de Landmark, firma a cargo del proyecto inmobiliario que organizó el encuentro.
A la hora de hablar del emprendimiento, Gabriela Goldszer, directora de Ocampo Propiedades, Master Broker a cargo de la comercialización de los departamentos reflexionó: “estamos frente a un cambio de paradigma en el mercado residencial de alta gama, donde el lujo ya no se define únicamente por la ubicación sino por la experiencia integral de vida que ofrece cada proyecto”. Al mismo tiempo profundizó en que el perfil de los compradores responde tanto a usuarios finales que buscan migrar desde viviendas tradicionales hacia propuestas que priorizan el entorno y los servicios, como a inversores que identifican en esta microzona uno de los territorios con mayor potencial de valorización en el mediano y largo plazo.

¿Cómo es el proyecto?
Se trata de uno de los emprendimientos más ambiciosos de la Ciudad de Buenos Aires. Con una inversión estimada de más de US$370 millones, contempla tres torres de 100 metros de altura y más de 165.000 m² construidos en la intersección de las avenidas Udaondo y Libertador con residencias de alta gama.
“Este proyecto integra arquitectura, diseño, sustentabilidad y sentido de pertenencia en un mismo concepto”, explicó Furst, quien además profundizó en el significado del concepto Smart Luxury: “Es el nuevo lujo: lo más escaso que tenemos es el tiempo, y no se puede comprar. Por eso, cuando hablamos de lujo inteligente, nos referimos a una forma de vida que ayuda a simplificar lo cotidiano, a estar en armonía con los recursos naturales, con los vecinos y con la comunidad. Es un concepto superador”.

A 18 meses del inicio, tras una comercialización privada bajo el esquema Friends & Family —donde vendieron alrededor del 30% del volumen total— comenzó la venta al público general, con un valor de metro cuadrado de US$8000 que esperan que se ajuste hacia arriba. La forma de pago es con un anticipo del 30% y 48 cuotas en pesos más CAC (el índice de la Cámara Argentina de la Construcción).
Goldszer profundizó en la demanda: es un segmento insatisfecho: familias que dejan casonas grandes y buscan departamentos nuevos de lujo, amplios, con altura interior de hasta tres metros y vistas abiertas al río. Las obras empezaron hace 18 meses y esperan que esté terminado en 2030.
Dos de las torres serán netamente residenciales y una tercera de usos mixtos. Además, un hotel cinco estrellas de una marca internacional formará parte del complejo. En medio, un jardín central unificará y conectará las edificaciones, para que los residentes puedan usar los servicios del hotel.
Las unidades en la torre Ciudad irán desde los 74 a los 120 metros cuadrados, y desde los 200 hasta los 719 metros cuadrados en las torres Río. El proyecto tendrá además cinco subsuelos para más de 900 cocheras.
Es más, las residencias de alta gama de la torre Ciudad ya pueden “conocerse”. Hace un mes abrió el showroom, ubicado sobre el eje de Avenida del Libertador, que también funcionará como plataforma cultural y social. Allí se realizarán charlas, encuentros y presentaciones vinculadas a la arquitectura, el diseño, la economía urbana y la cultura contemporánea, abriendo el proyecto a la comunidad profesional y a la Ciudad.










