
Mientras en la ciudad de Buenos Aires avanzan los proyectos de colectivos de energía limpia, se busca también promover la reconversión del parque automotor
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La movilidad eléctrica en la Argentina avanza. Lenta, pero avanza. Por un lado, la venta de vehículos eléctricos aumentó un 33% de mayo a junio de este año, pero aún representa menos del 1% del parque automotor general.
Por otro, en lo que tiene que ver con la movilidad pública, hay algunas señales importantes. Al ya operativo e-bus y al próximo Trambús, ambos en la ciudad de Buenos Aires, ahora se suma una iniciativa para que las flotas de taxis también se conviertan a una energía más limpia.
La “revolución eléctrica” local, en lo que a autos se refiere, hoy está encabezada claramente por marcas chinas, como BYD, BAIC, Geely y JMEV. Sin ir más lejos, hace un par de semanas se reunieron 50 taxistas de la ciudad para que prueben los modelos de autos 100% eléctricos. Los test Drive sirvieron para que los conductores puedan notar cómo este tipo de movilidad eficiente y más rentable se ajusta sin inconvenientes a sus condiciones reales de trabajo. “El andar es un lujo, es silencioso, como ir arriba de una nube, vas flotando”, dijo el taxista Gerardo Trillini, una de las personas que hizo la prueba. “Todo está muy bueno: dirección, suspensión, los cambios. La reacción del auto es mucho mejor, es impecable desde todo punto de vista”, añadió tras la experiencia.

Una de las ventajas que estos vehículos pueden representar para las flotas de taxis tiene que ver con las exenciones impositivas. Hoy, en CABA, los eléctricos están exentos de por vida del pago de patentes y no abonan peajes si cuentan con el Telepase.
En cuanto al costo operativo por kilómetro, Guillermo Dietrich, el organizador de la jornada de pruebas contó que en una comparación hecha entre un Dolphin Mini y un Toyota Yaris naftero, el primero consume unos $25 por km, mientras el segundo alrededor de $1500. “Si tomamos en cuenta que el valor promedio del kWh en Buenos Aires es de $150 , una carga completa del vehículo costaría $6480, lo que da una autonomía de 380 km. La cuenta da 17 pesos por km, pero con un uso realista asciende a entre 20 y 25 pesos”, detalló.
Más allá de la reducción de costos y de daño ambiental, la movilidad eléctrica alimenta por momentos la idea de una ciudad calma y feliz. Y es que es cierto que estos vehículos son mucho más silenciosos, lo que mejora la experiencia tanto de los pasajeros a bordo como de los peatones afuera. Calles en la que al aire mejora y el impacto sonoro es menor es una de las obsesiones actuales de los urbanistas.

Una cuestión de infraestructura
Claro que para que todo este ecosistema eléctrico pueda funcionar y expandirse, la infraestructura debe acompañar.
Según la página oficial de la Ciudad de Buenos Aires, ya son 48 las estaciones de carga eléctrica distribuidas en distintos espacios de acceso público, en tanto en todo el país hay más de 260 puntos de carga públicos , operados por empresas como YPF, Shell, Scame, EPEC y Chargebox. A esta red se suma una cantidad considerable de cargadores privados, estimada en unos 1500 puntos de carga instalados en domicilios particulares, edificios o barrios cerrados.
Para promover la reconversión del parque automotor de la ciudad, el Banco de la Ciudad ofrece hoy líneas de crédito preferenciales para vehículos híbridos y eléctricos destinados a taxis y remises.


