De Flores a Retiro en un solo subte: debutó la extensión de la línea E

La prolongación de la línea E beneficia a los 90.000 pasajeros que viajan a diario en el ramal
La prolongación de la línea E beneficia a los 90.000 pasajeros que viajan a diario en el ramal Crédito: Silvana Colombo
Habilitaron ayer las tres nuevas estaciones entre la Plaza de Mayo y la terminal de trenes; fue la última gran obra prevista para la red; hubo satisfacción entre los usuarios frecuentes del ramal más postergado
Valeria Musse
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4 de junio de 2019  

La cara de satisfacción de Mario López lo decía todo. Había conseguido llegar a Retiro de un tirón, solo con el subte E. "Bárbaro. Increíble. Es un ahorro de tiempo importante", enfatizó, tras descender de la primera formación que hizo el tramo completo, incluidas las tres estaciones habilitadas ayer, para los usuarios. El hombre analizaba que ya no tendrá que hacer combinación con la línea C para moverse desde la estación San José de la E hasta Retiro, cerca de donde trabaja.

A media mañana, una vez que el acto oficial de inauguración finalizó, los altoparlantes dieron aviso de la novedad. "Atención, pasajeros. Esta formación llega a Retiro", fue el mensaje que le puso fin a más de una década de espera. El primer tren que continuó su recorrido desde la que fuera la cabecera Bolívar hasta la primera estación a estrenar, Correo Central, partió a las 9.44. A las 9.53 salía de Retiro la formación pionera en completar el nuevo trayecto.

La extensión del ramal no solo busca mejorar la manera de transportarse de 90.000 usuarios frecuentes y aliviar el tráfico en la línea C, sino que prevé que se sumen otros 63.000 pasajeros a la línea de color bordó. Cintia Hernández puede ser uno de ellos. Usualmente, suele tardar unos 10 minutos para realizar el tramo Retiro-Correo Central en colectivo, pero ayer quería probar cuánto le llevaría hacerlo en subte. "Vamos a ver si hay diferencia de tiempo", dijo. El viaje finalizó en cuatro minutos, por cronómetro.

En una recorrida que hizo LA NACION, el itinerario entre las cabeceras de la E duró 35 minutos. El jueves de la semana pasada, el recorrido entre Plaza de los Virreyes y Bolívar -con tres estaciones menos- había insumido el mismo tiempo; ese día, entre las estaciones Urquiza y Jujuy la formación circuló con más lentitud. El objetivo de la Ciudad es que el trayecto total demande 32 minutos y que la frecuencia se reduzca de 5 a 3,5 minutos para fines de año.

"Qué buena noticia que el subte llegue más cerca del Bajo", suspiró Florencia Cantore cuando se disponía a subir a la formación en Virreyes. "Vivo a 10 cuadras de acá, en pleno Flores, y así agilizo mucho al llegar directamente a la oficina", resaltó. Para Jimena Cirulli, que trabaja cerca de la excabecera Bolívar, también será una oportunidad de llegar a Retiro sin combinar con la C.

Correo Central, Catalinas y Retiro, las tres nuevas estaciones, son una muestra de arte. Intervenciones de tres artistas argentinas se exhiben en el hall central de cada una hasta el sábado 9. Ayer, la gente se detenía a tomar fotos de las obras. Por ejemplo, Alejandra, que bajó en Correo Central "para chusmear". Las flamantes paradas lucen más luminosas; se percibe la diferencia con las otras 15 estaciones que conforman el ramal. Los muros de la parada Urquiza, entre otras, tienen manchas de humedad, como si el agua se escabullera dándose paso entre los azulejos y los murales. Hay pintura descascarada en algunos espacios.

Es que hace más de dos décadas que la línea E no es objeto de un gran cambio. A mediados de los 80, el servicio se extendió hacia Flores y se inauguró, entre otras, la cabecera Plaza de los Virreyes. Lo que venía luego era la prolongación de este ramal a Retiro, pero distintos vaivenes entre la empresa concesionaria, los gobiernos nacional y porteño y la compañía estatal a cargo del servicio demoraron el proyecto.

"Hace mucho que iban a extender el recorrido, ¿no?", preguntó Nicolás Milivich. "Deberían también mejorar el servicio. No es raro que en esta línea haya retrasos y no sabemos por qué", agregó el joven, que ayer abordó la E en la estación Urquiza. En efecto, la línea suele recibir muchas quejas de los usuarios frecuentes por los atrasos y las suspensiones en el servicio. Es común que desde los altoparlantes se anuncie que los trenes circulan "con demora".

En la inauguración de las tres estaciones participaron el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich; el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte porteño, Franco Moccia; el presidente de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), Eduardo De Montmollin, y representantes de la concesionaria Metrovías.

Tras esta esperada apertura, no hay previstas otras obras de magnitud para la red de subterráneos de la ciudad. "Estamos avanzando en estudios para hacer la línea F, que va por debajo del eje Callao-Entre Ríos. Serían 13 estaciones. Conectaría Barracas con Plaza Italia. Además estamos terminando la ampliación del nodo en la 9 de Julio", afirmó Moccia.

La obra para extender la línea E llevó más de una década. La licitación inicial fue adjudicada por el gobierno nacional en 2007, pero solo se avanzó en los trabajos de ingeniería civil: el contrato no incluyó la colocación de vías, señales, escaleras mecánicas ni ascensores. Luego del traspaso del servicio a la Ciudad y de la disputa por quién debía hacerse cargo de la infraestructura complementaria, a fines de 2015 el gobierno porteño reimpulsó las tareas.

Se colocaron 4700 metros de vía sobre balasto en el tramo Bolívar-Retiro y el sistema de señales ATP (protección automática de trenes). También se incluyó la renovación de los 20 kilómetros de vías desde Bolívar hasta Plaza de los Virreyes y se incorporaron 10 formaciones provenientes de las líneas A y D para reemplazar a los trenes de la E, que tenían más de 60 años de antigüedad. Para el mantenimiento del material rodante fue creado el taller Lacarra.

En tanto, Metrovías instaló los dispositivos de información al usuario en boleterías, vestíbulos y andenes e instruyó al personal de conducción para el nuevo tramo.

Paso a paso

  • 2007 - Adjudicación de la obra: En marzo de ese año, la Secretaría de Transporte, entonces a cargo de Ricardo Jaime, firmó con la empresa Benito Roggio el contrato para la ejecución de las obras civiles destinadas a la prolongación de la línea E. El mismo año se llamó a concurso para la supervisión y la aprobación de la ingeniería básica e inspección de obra.
  • 2012 - Finalización del túnel: El túnel del nuevo recorrido hacia el norte, que incluirá las paradas Correo Central, Catalinas y Retiro, quedó listo ese año. Pero faltaban las vías, las señales, escaleras mecánicas y ascensores, entre otros trabajos complementarios.
  • 2013 - Traspaso del servicio: La Nación transfirió el control del subte a la Ciudad.
  • 2015 - Traspaso del contrato: En diciembre de este año, la Nación traspasó a la Ciudad el contrato de extensión de la línea E.
  • 2017 - Reanudación de las obras: La Ciudad retoma las obras, finalmente inauguradas ayer.

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