Del supermercado porteño se sale ahora con bolsa propia o changuito
Desde anteayer, los mercados y autoservicios no pueden entregar más bolsas de plástico; hubo personas que respaldaron la medida y otras reacias a la novedad; la Ciudad obsequia ecobolsas
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"No hay más bolsas", escuchó Laura Aguilar apenas terminó de pagar en la caja de un mercado de Belgrano. Fue un golpe de realidad. "¡Cierto!", exclamó mientras se tomaba la cabeza. Se había olvidado de que con la llegada del nuevo año comenzó a regir la norma porteña que prohíbe la entrega de bolsas plásticas, del tipo "camisetas", en supermercados y autoservicios. Aguilar asumió su responsabilidad, optó por tomar las cosas en sus manos y caminar ocho cuadras hasta su casa.
No fue la única que tuvo que tomar tal decisión. Emanuel Brito, de 21 años, debió dejar de comprar ciertos alimentos porque entre él y su pequeño acompañante no daban abasto y tenían que recorrer seis cuadras en un día en el que los rayos solares no daban respiro. "Me quería morir cuando el cajero me dijo que ya no nos podían dar esas bolsas. Lo había escuchado, pero como no vengo muy seguido a comprar...", dijo el joven a LA NACION mientras sostenía una botella de agua saborizada en una mano y tres paquetes de galletitas en la otra.
El primer día hábil de la implementación de esta iniciativa porteña se topó con todo tipo de consumidores. Además de los olvidadizos estaban quienes, como Claudia, hace tiempo que tienen el hábito de hacer las compras con bolsas que llevan desde sus hogares y ni se acordaban de la nueva medida. "Yo hace bastante que la traigo y es una buena idea", agregó y siguió caminando.
Como podía, Eliana Caparros intentaba llegar rápido a su automóvil mientras tomaba en sus manos cinco sachets de leche descremada. La mujer siempre usa bolsas de tela, pero justo ayer las había dejado en el vehículo. Convencida, y luego de asegurarse de que los envases habían llegado sanos y salvos, resaltó a LA NACION: "Me parece bien que no se entreguen más bolsas. Hay que cuidar el medio ambiente. Yo preparo compost y también separo los residuos. Todo ayuda".
Quien no estaba tan conforme era Marcelo Zavalía. "No está bien. La bolsa forma parte del servicio propio que te tiene que dar el supermercado", opinó. Aunque tenía el dinero para comprar una bolsa reutilizable, no estaba de acuerdo con la prohibición y optó entonces por llevar su almuerzo (comida casera comprada en el comercio) a la luz del sol.
En Coto le ofrecían una bolsa "resistente reciclable" (de más de 50 micrones) a $ 1,20 y cinco tipos de bolsos de género de entre $ 7,90 y $ 15,90. LA NACION observó que la mayoría de la gente compraba la opción más barata o prefería llevarse las cosas en las manos. Roberto entró en el supermercado y lo primero que hizo fue adquirir un par de esas bolsas. "Vine a propósito a buscarlas. Me parece una buena idea. Por algo se empieza", dijo.
En las sucursales de Carrefour en las que había estacionamiento, los empleados percibían que los clientes con automóvil llevaban el changuito, con los productos sin embolsar, hasta el vehículo. La metodología se repetía en todas las cadenas de supermercados. Leonardo Pícolo empujaba su carrito a través de la playa de estacionamiento de Wallmart. La mercadería iba suelta. Contó a este diario que "hace mucho" que lo hace. "Las bolsas que te daban se rompían de la nada. Así que dejo las cosas en el baúl y listo", agregó el joven.
Primer balance
Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño alentaron esta propuesta con el objetivo de minimizar las consecuencias que estas bolsas de polietileno generan en la ciudad, tanto en el aspecto ecológico como en el de infraestructura. Horas después de controlar la evolución de la norma debutante, fuentes de esa cartera dijeron que "no hubo mayores problemas". "La mayoría de las personas llevó sus propias bolsas", indicaron a LA NACION.
Según el ministro Eduardo Macchiavelli, el 60% de los porteños "ya no usaba estas bolsas, tipo camiseta, desde antes de que saliera esta prohibición". Agregó que ya se entregaron 500.000 ecobolsas y se distribuirán otras tantas entre este mes y el próximo. Como parte de un acuerdo con el ministerio, la Cervecería y Maltería Quilmes donó las primeras 50.000 bolsas "larga vida".
La disposición que prohíbe la entrega de bolsas de polietileno de menos de 50 micrones alcanza también a los autoservicios de origen chino. A sabiendas de esto, Claudia Aquino se acercó al local en Villa Urquiza con su propia bolsa: "Hay que adaptarse. No es un problema".
Anteayer a la noche, Flavio Kurland se acercó al comercio del barrio al que visita regularmente, en Villa Devoto, y el vendedor fue tajante: "No hay más bolsas". "Me dijo que agarrara una de las cajas vacías que tenía", contó el hombre a LA NACION. Aunque la medida no le parece mal, el taxista reclamó que se implementen otras medidas en pos de cuidar el medio ambiente. Dijo, por ejemplo, que habría que controlar la emisión de gases de los autos y colectivos diésel.
Ecobolsas gratuitas
Hoy
En avenida de los Constituyentes 6020, de 16.30 a 19, Villa Pueyrredón. En Acoyte y Rivadavia, de 17 a 19, Caballito. Y en Honorio Pueyrredón y Díaz Vélez, de 17 a 19, Caballito.
Mañana
En avenida Donato Álvarez 1351, de 16.30 a 19, Caballito. En la sede de la comuna 2 en Uriburu 1022, Recoleta. En Corrientes y Medrano, de 17 a 19, Almagro.






