La Casa Rosada, entre rejas y cada vez más lejos de la gente

Ayer al mediodía, volvió a cerrarse el tránsito vehicular y peatonal en la Plaza de Mayo; la excusa fue la "seguridad del Estado"
Fernando Castro Nevares
(0)
31 de julio de 2013  

La Casa Rosada volvió a quedar lejos de la gente. Ayer, las vallas que rodean la Plaza de Mayo, por espacio de más de una hora, impidieron hasta el tránsito peatonal. Otra vez, como ocurre desde el 4 de julio, la sede del Ejecutivo nacional quedó resguardada, no sólo detrás de la reja que la circunda, sino también por el vallado custodiado por la Policía Federal.

Pasado el mediodía, agentes de la Comisaría 2a. corrieron las rejas que se encuentran en el medio de la plaza y cerraron el tránsito de Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. Además colocaron otras vallas en Yrigoyen y Paseo Colón y se hicieron presentes en la esquina de Bolívar e Yrigoyen para cortar la circulación en el cruce de estas dos arterias. La medida obstruyó el tránsito vehicular y el paso de los peatones.

"La plaza se cierra por seguridad de Estado. Las manifestaciones no pueden pasar del lado de la Casa Rosada", explicó un oficial de la comisaría 2a. presente en el lugar.

Acerca del vallado en el inicio de Paseo Colón, señalaron que "es para evitar que los manifestantes ingresen por el Bajo".

Durante el cierre parcial, justificado por las fuentes policiales para evitar la llegada de marchas a la Casa Rosada, un grupo de no más de 50 manifestantes del partido Nueva Izquierda protestaban en el cruce de Yrigoyen y Defensa contra el impuesto a las ganancias. Tan magra era la marcha, que hasta pasó desapercibida. Como para una agente parada junto al vallado casi en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Rivadavia, que informó, convencida, que "la plaza se había cerrado alrededor de una hora por la protesta, pero la protesta al final nunca llegó".

"En algunos casos, nos avisan que van a cortar porque va a haber una manifestación, pero otras veces no nos dicen nada y cortan igual", se quejó Eduardo Cuelo, inspector de la línea 24, que para en Rivadavia entre 25 de Mayo y Reconquista.

Mientras tanto, las quejas por la presencia de las rejas ya son habituales. "De los siete carriles que tiene Rivadavia, cuatro están permanentemente obstruidos por las vallas. Sólo se puede circular por los tres restantes, lo que muchas veces genera un caos en el tránsito", indicó Cuelo.

En tanto, Francisco Zavalla, un empleado administrativo que trabaja por la zona, también se quejó. "Aunque no pase nada, casi todo el ancho de la vereda de Rivadavia, en la cuadra del Banco Nación, siempre está tapada por las rejas."

Por su parte, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, expresó: "No hay ninguna razón para que la Plaza de Mayo esté cerrada, ni tampoco nos pidieron permiso para hacerlo". Otras fuentes oficiales de la Ciudad adelantaron que, si hoy se repite el corte, el gobierno porteño solicitará a la Casa Rosada que revea la medida.

"No entiendo a qué se refiere el gobierno nacional cuando dice que cierran los alrededores de la Plaza de Mayo por cuestiones de seguridad. ¿Qué nueva situación hay que amerite cortar el paso los días que no hay movilizaciones o marchas? -declaró el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli-. Creo que están convencidos de que las normas de convivencia son opinables. Y deciden sobre la plaza como si fuera el patio de su casa particular".

Un mes de cierres

La vallas alejan a peatones y vehículos, perjudicados por los cortes, de la Casa Rosada

  • El inicio del cerco

    El cierre de la plaza comenzó, intermitente, la noche del jueves 4, después de que recolectores de basura estacionaran sus camiones frente a la Casa Rosada
  • Se profundiza el cierre

    El 8 de este mes, el corte se transformó en permanente cuando el sindicato de camioneros terminó su marcha en la plaza
  • Reapertura

    El 15 de julio, el gobierno nacional restableció el tránsito por las calles laterales
  • ADEMÁS

    MÁS leídas ahora

    ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.