Zoo polémico: ayer escaparon dos liebres patagónicas y una murió atropellada
Los vecinos las descubrieron en medio del tránsito; ya fallecieron otros animales
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Dos liebres patagónicas escaparon ayer del Zoo porteño y una de ellas fue atropellada por un colectivo, mientras que la otra pudo ser recuperada. La muerte ocurrió en medio de la polémica por irregularidades en el predio de Palermo y la necesidad de terminar con el traslado de especies salvajes y silvestres a ámbitos de cautiverio dentro de grandes ciudades, como Buenos Aires.
La huida de los dos pequeños animales fue descubierta por personas que ocasionalmente recorrían la zona y las vieron correr a media mañana entre el pesado tránsito de Santa Fe y Scalabrini Ortiz, a pocas cuadras del Zoo. Enseguida denunciaron la curiosidad en la red social Twitter.
"Se escaparon dos liebres patagónicas del zoo de Palermo, acabo de verlas corriendo por Santa Fe y Scalabrini Ortiz", escribió el psicólogo y periodista Diego Sheinkman.
"Juro por mi vida que acabo de ver un canguro sin cola saltando por la calle (Santa Fe y Ortiz)", posteó Cecilia Carretto, que confundió a las liebres o maras con ejemplares de otra especie.
La mara habita desde el centro del país hasta la provincia de Santa Cruz. Se puede encontrar en zonas semiáridas abiertas, con abundancia de hierbas y matorrales. Se trata de uno de los roedores más grandes. De la cabeza al tronco, tienen una longitud de entre 69 y 75 centímetros y pueden llegar a pesar hasta 16 kilos.
Ayer, al ser difundido el avistaje, voceros de la concesionaria del Zoo indicaron que un equipo de cuidadores había salido a rastrillar la zona para buscar a los ejemplares y determinar si, efectivamente, pertenecían o no a la institución. "Las maras están sueltas en el parque, no se puede determinar si falta alguna", indicaron.
Horas después, se confirmó que una de las liebres había muerto atropellada por un colectivo, mientras que la otra había sido rescatada por efectivos policiales dentro del Jardín Botánico.
Así, el Zoo porteño volvió a ser cuestionado. Una semana antes había fallecido una jirafita de 13 días y, meses atrás, dos lobos marinos. La institución atraviesa una crisis por las quejas de empleados y de defensores de los animales, a raíz de las condiciones laborales y del estado de los ejemplares.





