
Al rescate de la medicina natural
Los indígenas americanos piden espacio para sus prácticas tradicionales
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SALTA.- Las normas castigan a quienes pretenden curar fuera de los sistemas de salud habituales, pero desde el Primer Congreso de la Integración de Aborígenes al Mercosur, realizado en Salta, surgió el reclamo de que "se tome en cuenta la medicina natural y se abra un registro de médicos indígenas para que terminen las persecuciones", dijo Ana María Salerno, representante de los aborígenes de Córdoba.
Con el nombre de medicina popular, tradicional o folklórica "se agrupan prácticas complementarias o alternativas al sistema oficial o científico, que responden al sistema de creencias propio de un grupo humano particular, con fuerte base en un enfoque cultural del concepto salud-enfermedad", puntualiza una investigación de Programas Sociales Comunitarios, que acaba de organizar un congreso sobre estos conocimientos ancestrales.
El doctor Antonio de Azevedo, de la Organización Mundial de la Salud, destacó que en la India se emplea el ayuverda y en China la acupuntura desde hace siglos, es decir que un tercio de la humanidad respeta la medicina natural. Esto no ocurre en América latina, donde hay "una total resistencia del cuerpo profesional", debida, según Azevedo, a la formación científica recibida y a aspectos culturales, pero también a intereses comerciales. Subrayó el interés de la OMS por un enfoque integral de la salud, el derecho a la autodeterminación y el respeto y la revitalización de las culturas indígenas. Destacó que ya en 1993 la organización aconsejó a los gobiernos apoyar "el desarrollo de modelos alternativos de atención de la población indígena".
La medicina natural parte de una cosmovisión que atribuye la enfermedad a "algún desbalance en la relación con la naturaleza",que se procura superar con hierbas y prácticas; es decir, la curación no con medicinas, sino con un cambio de comportamiento. Para las enfermedades mentales en los pacientes aborígenes propuso tomar en cuenta la etnopsiquiatría.
Conocimientos centenarios
Consideró necesario diferenciar la medicina natural y la indígena de las charlatanerías -"lamentablemente, muchos ponen todo en la misma bolsa", dijo-. Destacó la tarea sanitaria de Neuquén con los mapuches, donde hay agentes interculturales, y la labor con los indígenas urbanizados en Buenos Aires.
Desde el punto de vista práctico, Félix Paz, un wichi de 32 años de la misión San Patricio, en el departamento de Rivadavia, explicó a LA NACION que "hay muchas formas de actuar curando con la medicina natural". Así, para la diarrea se usan hojas de té de burro, y en las infecciones, tejidos de telaraña o polvo de algunos hongos. Lo aprendió "de los antepasados en la organización de la tierra, pero se practica muy poco porque la gente nueva busca la medicina de la farmacia". Comentó que, "además de las medicinas naturales, hay también curaciones espirituales". La atención es gratuita, pero "nos cuesta mucho ejercer y no estamos preparados", reconoció. También manifestó que "va a pasar mucho tiempo" antes de que se reconozca el valor de sus conocimientos.
Un mal se detecta por el aspecto del enfermo. "Yo me doy cuenta de lo que le pasa a la persona por la cara; es una cosa mental", detalló Celestino Amado, wichi de 22 años de Pluma de Pato, departamento de Rivadavia. Eso le permite recomendar determinados yuyos para cada dolencia.
La ONG Programas Sociales Comunitarios elaboró, junto con la Asociación Cristiana por la Cooperación al Desarrollo de la Unión Europea, una investigación sobre la situación sanitaria de Salta. El estudio señala: "El aborigen, marginado permanentemente de la sociedad y de las nuevas estructuras económicas, se encuentra en la actualidad indefenso. No posee acceso económico a la medicina científica ni a los productos medicinales, y su vituperada medicina cada día tiene menos especialistas altamente capacitados, con lo que pierden las nociones del manejo correcto de las hierbas, su empleo y los saberes propios de su cultura".
Entre los médicos campesinos o indígenas, los particulares utilizan un sistema para "activar un ritual terapéutico, o cura ritual, que elimina la causa o etiología de la enfermedad mediante técnicas". Combinan los métodos "de acuerdo a la gravedad de la afección diagnosticada. Como complemento mágico para el tratamiento de psicosis, neurosis u otras afecciones nerviosas utilizan la corpachada (dar de comer y beber a la tierra); la loquerada, o limpieza del cuerpo con lloque; la limpia con collpa o millo (sulfato de alúmina en costra), el llamado del espíritu o ánimus , empleo de contrahechizos y el perdón del difunto o las entidades agraviadas. Como terapias naturales utilizan la sobada o masajes, manteadas o reubicación de órgano o feto, la jalada o tracción de los miembros superiores e inferiores, sudación y el empleo de hierbas medicinales, minerales u oligoelementos", señala la investigación.
Recuerda que los fundamentos de la medicina aborigen desaparecieron con la conquista española y muchos conocedores de esas prácticas fueron quemados. La medicina moderna somete esos conocimientos a una discriminación que deberá ceder lugar a su aprovechamiento en beneficio de la salud de todos.






