
Algunas personas serían más sensibles que otras a la sal
Lo afirma un trabajo de la Universidad Central de Venezuela
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Un promisorio trabajo de investigación básica, todavía sin aplicación a la clínica, fue presentado en el XIX Congreso de Cardiología realizado en Caracas, Venezuela, por el farmacólogo Luigi Cubeddu.
El especialista dirige el Centro de Detección y Prevención de Factores de Riesgo Cardiovascular de la Universidad Central de ese país y participa de actividades científicas en la Universidad de Nova, Florida, Estados Unidos.
En el mencionado centro se realizó una investigación sobre la sensibilidad de las personas al cloruro de sodio, que no es otra cosa que el nombre científico de la sal común. El trabajo fue titulado "Cambios de presión arterial como consecuencia de la modificación de la ingesta de sal".
"Se sabe que hay ciertos pacientes hipertensos que son sensibles a la sal -explicó el experto-. Es decir, cuando ingieren mucha sal les sube la presión arterial y si se les quita, baja notoriamente. Estos pacientes se ven muy favorecidos por una dieta hiposódica. En los sal resistentes, en cambio, la presión es bastante independiente de la cantidad de sal que ingieran."
Según el doctor Cubeddu, una manera de explicar por qué existen personas de ambos tipos sería la relación entre la sensibilidad personal y los niveles de la enzima que sintetiza el óxido nítrico.
"Pero todavía no existe un consenso al respecto", dijo el doctor Jorge Lerman, jefe de Cardiología del Hospital de Clínicas.
Un vasodilatador natural
Durante el mencionado congreso en Venezuela, el doctor Cubeddu planteó que, al reducir la ingesta de cloruro de sodio, un sal sensible puede disminuir su presión arterial hasta en 20 mmHg, lo que constituye una reducción mayor que la obtenida con cualquier medicamento antihipertensivo. Pero uno de los factores alterados en los sal sensibles sería el óxido nítrico, un vaso dilatador universal producido por el propio cuerpo.
"Evidencias experimentales en animales han demostrado que un déficit en la producción de óxido nítrico ocasiona un estado de sensibilidad a la sal -aclaró el doctor Cubbedu-. Al inhibir la óxido nítrico-sintetasa, se ha observado que se convierten en sal sensibles, es decir, aumentan su presión arterial." De acuerdo con esta investigación, los individuos sal sensibles, tanto normotensos como hipertensos, producen menos óxido nítrico de lo normal si su ingesta de sal es alta, lo cual induce un incremento de su presión arterial. Esta deficiencia se corrige al disminuir la ingesta de sal.
"Por lo tanto parecería que por alguna razón todavía desconocida -agregó el investigador- el paciente sal sensible tiene un defecto en la producción a nivel endotelial o renal de óxido nítrico."
El doctor Cubeddu aclaró que en caso de que el defecto sea a nivel endotelial, explicaría el incremento de los niveles tensionales, ya que a menor dilatación de los vasos, mayor presión. En caso de producirse a nivel renal, explicaría su incapacidad para excretar sal en condiciones normales y la necesidad de aumentar la presión arterial para eliminar ese cloruro de sodio.
Riesgo cardiovascular
Los estudios realizados también reportaron que los individuos sal sensibles presentan mayor crecimiento del ventrículo izquierdo cardíaco. Esto indica una hipertensión sostenida, que es una condición muy riesgosa.
Es que en estos casos, los pacientes no son capaces de bajar sus niveles de tensión durante la noche y presentan una mayor mortalidad por eventos cardiovasculares que los sal resistentes.
"Por lo tanto, la sensibilidad a la sal debe considerarse como un factor de riesgo cardiovascular que no se ha tomado en cuenta en la lista actual de riesgos para estas patologías" concluyó Cubbedu.
El investigador comentó además que actualmente se están realizando estudios respecto de la relación entre la intolerancia a la glucosa y la sensibilidad a la sal.
Es que se ha observado que los sal sensibles presentan mayor intolerancia a la glucosa, y que esto podría modificarse al reducir la ingesta de cloruro de sodio, pero todavía se trata de conjeturas que requieren más investigación. Llegar a la respuesta certera constituye uno de sus próximos e importantes objetivos.
Recomendaciones
- Los cardiólogos recomiendan controlar el consumo diario de sal. Especialmente, si se tiene en cuenta que los alimentos y las bebidas que ingerimos ya contienen cloruro de sodio.
- Hay que evitar fiambres y embutidos, quesos duros, pan, enlatados, caldos en cubo y la sal de mesa.
- Pueden consumirse con moderación carnes rojas, queso blando y galletitas dulces.
- Libertad para frutas y verduras frescas, lácteos, carnes blancas, pastas y galletitas sin sal.






