
Cada vez más infecciones graves se tratan en casa
Esta modalidad libera camas de hospital
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SAN JOSE, Costa Rica.- "Si uno recorre un hospital o un sanatorio encuentra que, fuera del área de terapia intensiva, el 80% de los pacientes podría ser tratado en su casa", dijo a LA NACION el doctor Daniel Stamboulian, director de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (Funcei), adelantando uno de los datos de la conferencia que dará hoy en el XII Congreso Latinoamericano de Infectología Pediátrica, que reúne en esta lluviosa ciudad a más de 1000 pediatras e infectólogos.
El tratamiento ambulatorio de los niños con infecciones graves es una tendencia cada vez más firme, que acorta o anula la internación, y permite no sólo que el paciente atraviese el período de enfermedad en compañía de sus seres queridos. Además, reduce el riesgo de contraer una infección intrahospitalaria, baja los costos asociados con la internación y libera camas hospitalarias que quedan disponibles para otros pacientes.
Un caso paradigmático que será citado durante la exposición del doctor Stamboulian es el del hospital Garrahan. Allí funciona desde 1996 el programa TAIS (Tratamiento Ambulatorio de Infecciones Severas), que lleva más de 3000 pacientes atendidos fuera del hospital y con excelentes resultados: "sólo en sus primeros seis años permitió ahorrar 15.427 días cama", comentó el fundador del citado programa, Roberto Debbag, médico principal del Servicio de Infectología del Garrahan.
En otras palabras, desde 1996, el hospital Garrahan ha contado cada uno de sus días con 6 camas libres que, de no existir el programa TAIS, serían ocupadas por pacientes con infecciones severas pasibles de ser tratados en forma ambulatoria. Pero más allá de ampliar la capacidad de internación del hospital, el programa permite un inmenso ahorro de recursos: "Hay que tomar en cuenta que un día cama en cualquier hospital o sanatorio cuesta por lo menos 500 pesos", agregó el doctor Stamboulian.
Por otra parte, la atención ambulatoria de los pacientes no redundó en un deterioro del tratamiento: "El 94% de los pacientes tuvo una buena respuesta", precisó Debbag. Una cifra no menor considerando las afecciones que padecían: desde meningitis y neumonías hasta infecciones asociadas con el HIV o a tratamientos oncológicos.
"Hoy, tratar en forma ambulatoria a pacientes con infecciones severas es posible gracias a nuevos antibióticos de vida media prolongada que requieren sólo una dosis diaria o que se pueden dar en forma oral -explicó el doctor Stamboulian-. Es importante contar con un equipo médico multidisciplinario, seleccionar adecuadamente a los pacientes, elegir bien los antibióticos y controlar la calidad de la prestación."
"Una de las modalidades de tratamiento es la home therapy o tratamiento domiciliario, en el que el paciente está en su casa y los médicos y enfermeras lo visitan para darle los antibióticos y controlarlo; esta modalidad no suele darse en el ámbito de la atención pública -dijo el doctor Debbag-. Otra modalidad es el tratamiento ambulatorio a través de los hospitales de día, en la que el paciente concurre al hospital diariamente para recibir el tratamiento."
El programa TAIS, del Garrahan, funciona de esta forma: "El chico internado por una infección severa es evaluado, se le da rápidamente el alta y se va a su casa, pero concurre todos los días en un horario determinado, durante dos horas, en las que se le hace la evaluación clínica y se le dan los antibióticos, y luego regresa a su domicilio". Para poder implementar esta forma de atención, el Garrahan cuenta con un par de combis que llevan al hospital a los pacientes de bajos recursos que viven lejos (en promedio, 25 kilómetros) y que, luego de su atención, regresan a su hogar.
"Uno de los principales obstáculos para la implementación de este tipo de programas es el concepto que tiene mucha gerencia [de hospitales y sanatorios] de que los padres no van a traer a los niños [a que continúen su tratamiento en el hospital de día], pero nosotros demostramos con nuestra experiencia que los padres tienen esa responsabilidad, ya que a concurrencia es mayor al 98%", concluyó el doctor Debbag,






