
Cáncer de mama: hay más casos, pero se detectan a tiempo
El diagnóstico precoz todavía es privilegio de las clases más acomodadas
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A excepción de dos provincias -Salta y Jujuy, donde predomina el cáncer de cuello uterino- en nuestro país el cáncer de mama encabeza la lista de enfermedades oncológicas femeninas. Razón más que suficiente para no temerle y enfrentarlo: "Esa larga y penosa enfermedad, como se la describe habitualmente en los medios, se llama cáncer. Y ésta no es una mala palabra. Si enfrentamos el cáncer, y sobre todo a tiempo, lo más probable es que lo curemos", afirmó el doctor Jorge Novelli, presidente de la Sociedad Argentina de Mastología (SAM), que ayer recibió a LA NACION durante las XI jornadas de esa sociedad, que se realizan hasta mañana en Buenos Aires, con la participación de unos 1000 especialistas nacionales y extranjeros.
Una de cada nueve argentinas padecerá cáncer de mama en algún momento de su vida. La estadística local no dista demasiado de las internacionales: una de cada siete, en el nivel global, lo que coloca a nuestro país entre los primeros puestos. "Sin embargo, en los últimos años si bien observamos más casos también los estamos detectando en estadios cada vez más tempranos, lo que eleva las chances de curación, que muchas veces es total", explicó Novelli, que es jefe del Servicio de Ginecología, Mastología y Reproducción del Hospital Francés.
Prevención secundaria
"En los servicios de ginecología de la Capital observamos que el 70% de los diagnósticos se realiza en esos estadios tempranos. En cambio, en instituciones del conurbano y en algunas provincias, esta cifra sólo asciende al 30%, lo que demuestra que muchas mujeres no acceden al diagnóstico temprano."
Según el doctor Jorge Itala, vicepresidente de la SAM y jefe de la sección Patología Mamaria de la División Ginecología del Hospital de Clínicas, "en lo que más hemos avanzado en los últimos años es en prevención secundaria".
¿Cómo se define este tipo de prevención? En principio, existen tres facetas para enfrentar al cáncer de mama: prevención primaria, prevención secundaria y prevención terciaria."La primera se refiere a atacar la enfermedad antes de que se desarrolle. En este sentido, el paso por seguir es el uso de una droga llamada tamoxifemo, sólo en mujeres de alto riesgo (básicamente con antecedentes familiares), durante cinco años, a partir de los 45. La prevención secundaria, en cambio, se basa en el screening en poblaciones sanas, es decir, en la realización de un examen físico y de una mamografía anual a partir de los 40 años en la población general y, en las mujeres con antecedentes familiares de la patología, luego de los 35 años", dijeron los especialistas.
La prevención terciaria está ligada al tratamiento: se destina a evitar las metástasis (diseminación de tumores a otros órganos del cuerpo) en pacientes con diagnóstico de la enfermedad.
¿Y el tradicional autoexamen se incluye entre las medidas de detección precoz? "Sirve, porque ante cualquier anormalidad una mujer concurre al médico. Pero no tiene que constituir un elemento de autopánico. Lo importante es realizar las consultas anuales pertinentes", dicen los mastólogos, que integran el primer grupo de argentinos de esa especialidad reconocidos por el Ministerio de Salud, junto con cuatro ex presidentes de la SAM.
Terapias
Uno de los temas ineludibles de las jornadas son los tratamientos, que tienden a ser cada vez menos invasivos. La cirugía conservadora de la mama y el tratamiento sistémico (ataque a las células malignas que circulan por el torrente sanguíneo) con drogas cada vez más activas contra el cáncer y con menos efectos nocivos son algunos de los ejemplos de los avances de la última década.
Sin embargo, algo que no ha cambiado: cuanto más pequeño sea el tumor, más posibilidades habrá de curación. Que se logra, dicen los médicos, perdiendo el miedo y realizando los controles preventivos recomendados.
Esporádico... y frecuente
"El 60% de los cánceres de mama que han sido diagnosticados no reconoce los considerados factores de riesgo. Lo denominamos cáncer esporádico", dijo el doctor Novelli. La estadística subraya aún más la importancia de la consulta anual con el especialista, aun cuando no se presentan antecedentes familiares.
En los últimos años se han identificado genes relacionados con un mayor riesgo de sufrir la patología, el BCRA1 -vinculado con el cáncer de mama y de ovario familiar- y el BCRA2, que se relaciona con el cáncer de mama tanto femenino como masculino (de cada 100 casos de tumores malignos de mama en el mundo, 99 ocurren en mujeres y sólo 1 en varones).
Sin embargo, "en este caso también se advierte que no todas las pacientes que sufren la enfermedad presentan mutaciones relacionadas con estos genes".






