
Casamiento entre primos, no tan riesgoso
El peligro de tener hijos con problemas congénitos o afecciones genéticas es menor del que se cree
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NUEVA YORK (The New York Times).- Contrariamente a lo que la mayoría cree y a los tabúes al respecto, las parejas formadas por primos hermanos pueden tener hijos sin un gran riesgo de que éstos padezcan defectos congénitos o enfermedades genéticas, afirma un estudio publicado en The Journal of Genetic Counseling. Sus autores sostienen que no existe una razón biológica para desalentar los casamientos entre primos.
Los primos hermanos presentan una probabilidad algo mayor que una pareja sin lazos de parentesco de tener un hijo con defectos congénitos, retardo mental o enfermedades genéticas, pero ese incremento en el riesgo no es para nada tan elevado como la mayoría de las personas cree.
Entre la población general, el riesgo de tener un hijo con problemas serios como la espina bífida o la fibrosis quística oscila entre un 3 y un 4%; a ese porcentaje, los primos hermanos deben sumar tan sólo otro 1,7 a 2,8%, afirma el estudio.
A pesar de que este incremento casi duplica el riesgo, los porcentajes no son considerados tan elevados como para desalentar a los primos hermanos de tener hijos, dijo el doctor Arno Motulsky, profesor emérito de medicina y ciencias genómicas de la Universidad de Washington y autor principal del citado estudio.
Los investigadores, un panel conformado por la Sociedad Nacional de Consejeros Genéticos, basaron sus conclusiones en una revisión de los seis principales estudios realizados entre 1965 y 2000, que abarcaron muchos miles de nacimientos.
Una costumbre arraigada
Según el doctor Motulsky, los médicos genetistas saben desde hace mucho tiempo que es pequeño o nulo el peligro que implica casarse y tener hijos entre primos. "De algún modo, esto no llegó a formar parte del conocimiento general", incluso entre los médicos, añadió.
Cuarenta y cuatro Estados norteamericanos tienen leyes que prohíben el casamiento entre primos hermanos y siete Estados cuentan con límites, como el requerimiento de consultar a un consejero genético. Pero ningún país de Europa cuenta con este tipo de prohibiciones, y en lugares de Medio Oriente, Africa y Asia los casamientos entre primos son bien vistos.
"En algunas regiones del mundo -afirma el estudio-, entre el 20 y el 60% de todos los casamientos se dan entre parientes biológicos cercanos."
Las leyes que impiden el casamiento entre primos deberían ser abolidas, opinó Motulsky. Incluso aquellas más antiguas reflejan una visión negativa de este tipo de uniones, agregó; "nuestros datos muestran que no son tan negativas".
El citado estudio también sostiene que el término "incesto" no debería ser aplicado a los primos, sino sólo a las relaciones sexuales entre hermanos o entre padres e hijos. Se piensa que los hijos resultantes de estas uniones presentan un riesgo significativamente alto de problemas genéticos, continúa el estudio, pero no existe suficiente información como para asegurarlo.
Procedimientos de rutina
El estudio de Motulsky afirma que los consejeros genéticos deberían advertir a las parejas de primos que buscan tener un hijo sobre los riesgos de afecciones congénitas de la misma manera que brindan información a cualquier pareja, sin sugerir la necesidad de ningún test genético preconcepcional extra.
Actualmente, los consejeros deben realizar un estudio de la historia familiar para rastrear cualquier enfermedad congénita presente en la familia o en el grupo étnico a la que pertenece, y a veces se requieren ciertos tests genéticos preconcepcionales. Durante el embarazo, la mujer debe realizarse los análisis sanguíneos convencionales empleados para determinar problemas neurológicos u otros desórdenes.
Luego del nacimiento, los niños deben ser sometidos a tests para detectar sordera y ciertas enfermedades metabólicas, los mismos que se practican de rutina en todo nacimiento.






