Charles Darwin, un visionario que todavía continúa vigente

Sus ideas revolucionaron la ciencia y la cultura
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12 de febrero de 2009  

Nora Bär

LA NACION

El hombre que destronaría al ser humano de su lugar de privilegio en la naturaleza, que refutaría varias de las creencias fundamentales de su época y cuyas ideas tendrían una influencia pocas veces igualada en la ciencia, la sociedad y la cultura, Charles Robert Darwin, nacía hace hoy 200 años, el 12 de febrero de 1809, en Shrewsbury, Gran Bretaña.

Con motivo de su bicentenario, hay exposiciones sobre su vida y su obra, se reeditan sus libros, se organizan homenajes y medios de comunicación de todo el mundo le dedican ediciones especiales.

Hoy, en Mendoza, diversas instituciones, como el Conicet, las universidades de La Plata y de Cuyo, la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la embajada británica en Buenos Aires, el INTA y la Fundación YPF, emplazarán un nuevo monumento en el llamado Bosque de Darwin, en Paramillos de Uspallata, en los cerros donde el naturalista descubrió ejemplares de araucarias fósiles el 30 de marzo de 1835, al cruzar la cordillera de los Andes entre Mendoza y Valparaíso.

"Darwin transformó la idea dominante de estabilidad que abarcaba la Tierra, todas las especies que viven en ella e incluso las clases sociales, en una sucesión de imágenes en movimiento", escribe el paleontólogo Niles Eldredge, autor de Darwin, el descubrimiento del árbol de la vida , recién publicado aquí por Katz Editores.

Gran parte de su inspiración surgió de su recorrido por la Patagonia, donde le llamaron la atención los grandes fósiles cubiertos con una armadura como la de los armadillos actuales, y las diferencias de tamaño entre los avestruces. Llegó hasta Mendoza, donde -según explica la doctora Ana María Zavattieri, del Conicet- "fue el primero en observar y describir la presencia en los altos Andes de sedimentos marinos fosilíferos del Mezozoico", y hasta Tierra del Fuego.

"Los aportes de Darwin, escritos entre 1838 y 1845, y publicados en 1846, son el primer trabajo geológico, en sentido estricto, de la provincia de Mendoza", comenta Zavattieri.

Charles Darwin nació en una familia acomodada. Sus abuelos Erasmus Darwin -médico y poeta- y Josiah Wedgwood -destacado ceramista-, eran amigos y miembros de la Sociedad Lunar, que reunía a intelectuales vanguardistas.

Su madre murió cuando tenía apenas ocho años. "El niño creció [...] mimado por sus tres hermanas mayores -escribe Eldredge-. Su tío Josiah, un hombre cálido y amable que vivía en Maer Hall con sus siete hijos, sería una figura central [...]. Fue Josiah quien convenció al padre de Darwin de que permitiera a su hijo unirse a la aventura del capitán FitzRoy como naturalista a bordo del Beagle. Además, Emma, séptima entre los hijos de Josiah, nacida en 1808, se casó con Charles en 1839."

A Charles lo entusiasmaba la vida al aire libre y de muy joven empezó a recolectar especímenes del entorno natural. En su Autobiografía (escrita con la intención, aclara, de que sus descendientes conocieran su propio relato, y que, junto con Diario de la Patagonia, acaba de publicar en el país la Editorial Continente), recuerda que su padre lo retó porque no le importaba otra cosa "que la caza, los perros y atrapar ratas. Así no llegarás a nada -le advirtió-; serás una vergüenza para la familia".

Enviado a Edimburgo, donde estudiaría medicina, pero desinteresado del sufrimiento de los enfermos, Darwin se encontró por primera vez con los rigores de la investigación, por lo que su padre decidió enviarlo a Cambridge, donde llegó a fines de 1828 y se graduó en 1831.

Una invitación única

Ese año, precisamente, recibió una carta que transformaría su vida. El capitán FitzRoy estaba interesado en ceder parte de su propio camarote a algún joven que quisiera ir como naturalista en el viaje del Beagle. El viaje duró casi cinco años, desde el 27 de diciembre de 1831 hasta el 2 de octubre de 1836.

Fue durante esa travesía, cuyo objetivo principal era cartografiar las costas sudamericanas, que comenzó a descubrir fósiles y a observar animales como el ñandú, el guanaco, la vicuña y la alpaca. Esas observaciones, más las realizadas en las Galápagos, constituyeron la base de la teoría de la evolución.

En los siguientes cuarenta años, según el propio Darwin, no hubo acontecimientos dignos de mención, salvo la publicación de El origen de las especies (de cuya versión original se cumple este año un siglo y medio, y cuyas 1250 copias se vendieron el día de su publicación), El origen del hombre y la selección sexual , Viaje de un naturalista alrededor del mundo , La expresión de las emociones en el hombre y los animales , La fecundación de las orquídeas y la ya mencionada Autobiografía .

Vivió acosado por problemas de salud, pero el virtual aislamiento que cultivó un poco por esa causa lo ayudó a madurar sus ideas.

"El joven Darwin era muy intuitivo y se acercó a la naturaleza de un modo casi impresionista", escribe Eldredge, que en 2005 fue el curador de una gran exposición que recorre la vida y el pensamiento del visionario británico, se dio a conocer en el Museo de Ciencias Naturales de Nueva York y ya recorrió varios países. Darwin, agrega, fue uno de los primeros científicos que adoptaron el método hipotético-deductivo. Su producción fundamental fue concebida principalmente entre 1837 y 1842, aunque El o rigen de las especies fue publicado 17 años más tarde.

"La teoría de la evolución de Darwin se ha conservado en una serie de cuadernos y manuscritos que no se publicaron durante la vida de su autor, que nos muestran que la creatividad en ciencia es muy similar a la que se requiere en todas las demás facetas de la experiencia humana", afirma Eldredge.

Darwin murió a los 73 años, en 1882. Fue enterrado en la abadía de Westminster, al lado de Newton.

Claves de una teoría

  • Selección natural: los organismos producen más descendencia que la que logra sobrevivir. Los más aptos pasan los rasgos más ventajosos a sus descendientes.
  • Arbol de la vida: luego de su viaje en el Beagle, un dibujo revela sus ideas acerca de la diversificación de las especies a partir de un ancestro común. El descubrimiento de la estructura genética confirmó su posición.
  • Diferencias entre sexos: Darwin notó que, además de la selección natural, otras fuerzas influían en la evolución. Desde las cucarachas hasta los mamíferos, las diferencias entre sexos podían ser importantes en el apareamiento e influir en el éxito reproductivo de la siguiente generación.
  • Los chimpancés, esos parientes más lejanos

  • BARCELONA (EFE).- Un estudio de la revista Nature dirigido por científicos de la Universidad de Washington, EE.UU., afirma que las diferencias entre el genoma humano y el de los chimpancés no son del 1,24%, como se creyó la última década, sino diez veces mayores.

    "Hasta ahora se había trabajado con mutaciones compartidas por todos los primates en las secuencias del genoma, como tener ediciones diferentes de un mismo libro -explicaron-. El hallazgo implica diferencias radicales en la biblioteca de cada especie, algo así como colecciones completas de libros que unos organismos tendrían y otros no."
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