
Climaterio masculino: el 90% de las consultas es por disfunciones sexuales
Sin embargo, en esta etapa crece el riesgo de osteoporosis e infarto, y aparecen los cambios de carácter
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Se estima que luego de los 60 años la mitad de la población masculina sufrirá alteraciones en la sexualidad, cambios de carácter y presentará riesgo aumentado de osteoporosis, obesidad y enfermedad cardiovascular. Sin embargo, "aunque no hay estadísticas definitivas, el 90% de las consultas durante la andropausia se debe a disfunciones sexuales -afirma el doctor Gastón Rey Valzacchi, presidente de la Sociedad Argentina de Andropausia-. La disminución del deseo y las alteraciones en la calidad de las erecciones son lo que moviliza al varón, que difícilmente consultará por síntomas como cansancio excesivo o alteraciones en la distribución de grasa de su cuerpo".
La andropausia -o climaterio masculino- está marcada por la declinación de las hormonas del varón, también llamadas andrógenos. Entre ellas, la principal es la testosterona, secretada por los testículos y necesaria para el desarrollo y la preservación de los caracteres sexuales secundarios (como la distribución del pelo o el aumento del grosor muscular, entre otros).
Los primeros síntomas de la andropausia pueden aparecer después de los 45, aunque no a todos los hombres les llegan con la misma intensidad. A los 70 años, el 70% de ellos presenta bajos niveles biodisponibles (útiles para el organismo) de testosterona. En cuanto a la actividad sexual, datos internacionales que podrían extrapolarse a la Argentina indican que entre los 40 y los 70 años al menos el 52% sufre algún tipo de disfunción eréctil.
Problemas múltiples
"La mayoría de los varones piensa que los problemas sexuales son los únicos. La verdad, es lo que más les preocupa, y ahora además se entusiasman porque saben que existen tratamientos efectivos contra este problema", dice Rey Valzacchi.
Pero el impacto del descenso en los niveles de testosterona es amplio: repercute sobre los aspectos emocionales, propicia la pérdida de masa muscular y el incremento de la grasa abdominal, y se relaciona con la osteoporosis: entre los 40 y los 70 años, la densidad ósea en el hombre desciende un 15 por ciento.
¿Por qué no consultan los hombres por estas cuestiones ?
"En la Argentina no tenemos muchos datos acerca del tema. Pero la práctica indica que se unen varias cuestiones. Primero: la andropausia es más difícil de diagnosticar que la menopausia, porque se caracteriza por cambios mucho más graduales que los femeninos. Segundo: el varón se resiste más a la consulta médica que la mujer. Tercero: hay pocos especialistas dedicados sólo a la salud masculina", afirma.
Por estas razones, "y porque es necesario difundir la problemática para que los hombres no teman consultar y los médicos estén preparados", ayer, en Buenos Aires, la Sociedad Argentina de Andrología realizó el Primer Simposio de Andropausia.
Según el presidente de esa institución, "con respecto al climaterio femenino estamos 40 o 50 años atrasados en la difusión. Hoy, con el crecimiento de la expectativa de vida, es fundamental que los hombres conozcan qué puede sucederles durante la andropausia y cuáles son los tratamientos disponibles y los hábitos de vida necesarios para transitar mejor esa etapa de sus vidas".
Con respecto al riesgo cardíaco, explicó Valzacchi que aún existen controversias en relación con el rol de la testosterona: "Durante mucho tiempo se dijo que esta hormona (empleada como anabólico por muchos deportistas) incrementaba el riesgo cardíaco, pero también es firme la teoría que indica que cuando se busca restaurar el descenso de testosterona a niveles normales el riesgo cardiovascular disminuye porque desciende el colesterol, y porque la testosterona actúa como dilatadora de los vasos coronarios".
Reemplazo hormonal
Actualmente, junto con la recomendación de hábitos de vida saludables (comer sano, controlar el peso, no fumar, hacer actividad física), se emplea la terapia de reemplazo hormonal en los varones. Su uso, en los últimos tiempos, también ha generado controversia.
"Las discusiones giran en torno de la falta de un seguimiento en el largo plazo. Hay que pensar que los primeros estudios sobre el empleo de testosterona en envejecimiento masculino datan de 1992 -contó Rey Valzacchi-. En nuestro criterio, la indicación es para varones con bajos niveles de testosterona en sangre (ver recuadro) o con síntomas específicos. En todos realizamos un control estricto."
Pero independientemente del camino a seguir en cada caso, "lo que debe quedar en claro es que los hombres tienen derecho a consultar, aun cuando se trate de cambios de carácter". Es decir: que se animen a contar lo que les pasa más allá de los problemas de alcoba que -si bien son importantes- no son los únicos.
Hormonas y envejecimiento
- Los estudios internacionales indican que, a partir de los 30 años, los niveles de testosterona declinan un 10% por cada década de la vida. Sin embargo, "si bien en todos los hombres caen los niveles hormonales -que oscilan entre 3 y 9 nanogramos por mililitro de sangre-, un varón que históricamente ha tenido valores altos, de 7 u 8, es probable que no sufra tanto el descenso en la producción al llegar a los 75 u 80 años", afirmó el andrólogo Gastón Rey Valzacchi. Según las estadísticas, el 30% de los hombres que ha superado los 50 años tiene niveles bajos de testosterona, lo que puede llegar a causar síntomas o provocar alteraciones en su salud.





