
Cuándo visitar por primera vez al ginecólogo
Especialistas aconsejan consultar alrededor de los once años, antes de la primera menstruación
1 minuto de lectura'
"Cuando llega al consultorio una mujer con cáncer de útero o una adolescente con las secuelas de un aborto, es porque hemos fallado como sociedad y como médicos", sostiene la doctora Silvia Oizerovich, presidenta de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto-Juvenil (Sagij). La consulta precoz al ginecólogo, aún antes de la primera menstruación o menarca, es en ese sentido la mejor herramienta de prevención.
"Se aconseja realizar la primera consulta alrededor de los 11 años, para poder anticipar los cambios del brote puberal, como el crecimiento de las mamas -dice-. Es normal que una se desarrolle antes que la otra, y si no hay una buena relación con el médico esto puede generar angustia, pues los padres y la niña en lo primero que piensan es que se trata de un tumor."
Poder charlar con la madre y la preadolescente sobre las características del desarrollo evita la desazón que provocan los cambios. "Lo ideal es que el control se realice cada seis meses para evaluar la evolución normal del desarrollo, pues es una etapa en la también se crece en altura, crecen las manos y los pies, y su relación con el peso; además, este seguimiento también permite prevenir alteraciones en la conducta alimentaria".
Antes y después
"Pero los médicos especializados en adolescentes debemos también conocer otros aspectos de la vida de nuestra paciente y confeccionar una buena historia clínica: cómo le va en el colegio, si sale o no, si tiene amigos, cómo se relaciona socialmente. De esa forma también podemos estar alertas ante cualquier alteración de la conducta habitual", explica Oizerovich.
Realizar la primera consulta antes de la menarca incluso permite descartar malformaciones congénitas. Algunas son diagnosticadas al momento del nacimiento por el neonatólogo, pero si esto no ocurrió "es el ginecólogo el que puede realizar el diagnóstico, ver que el himen esté bien, si se demora la primera menstruación o si ésta se produce con dolores".
También es importante saber si es normal la aparición de un flujo previo a la menarca: "de lo contrario, madre e hija se cansarán de recorrer consultorios y realizar estudios que las someten a una situación de estrés innecesaria". Este flujo es inodoro, incoloro y no pica, e indica que la primera menstruación aparecerá aproximadamente en seis meses. Sólo hay que extremar las medidas de higiene.
"Cuando la primera consulta con el ginecólogo se produce luego de la menarca, el procedimiento es el mismo -señala Oizerovich-. Seguimos trabajando en la prevención; todo lo que hacemos es una apuesta al futuro de esa persona. En este caso, el futuro reproductivo de la mujer y su salud en general".
La consulta con el ginecólogo es una herramiento ideal para la prevención de las adicciones, pues un vínculo estrecho hará que el especialista detecte síntomas que muchas veces aparecen en forma solapada.
El inicio de las relaciones sexuales a una edad precoz implica, desde el punto de vista clínico, dos importantes riesgos: las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados. De allí la importancia de encontrar un especialista en el cual la niña pueda confiar y sentirse contenida, lo que le permita hablar de todo con él sin tabúes ni vergüenza. Dice la doctora Oizerovich: "Se puede dar el caso de que una adolescente llegue a la consulta con un dolor abdominal que se empieza a repetir y al confeccionar la historia clínica aparece el abuso sexual, por ejemplo. O concurre por la aparición de flujo vaginal y en realidad está manteniendo relaciones sexuales y no se están cuidando, por lo que ha contraído alguna infección".
Aquí, nuevamentem la consulta al ginecólogo resulta fundamental.
Volver a empezar
"En epocas de estabilidad laboral, el cambio de cobertura médica es muy frecuente, lo que trae aparejado la elección de un nuevo ginecólogo", dijo Gabriel Fiszbajn, del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr).
En esta otra primera consulta, tiene particular importancia la duración, cantidad e intervalos de los periodos menstruales. "Debe quedar asentado además si tuvo operaciones previas u otro tipo de enfermedades relevantes y si algún familiar tuvo cáncer de mama, hipertensión o diabetes."
Muchas mujeres jóvenes tienen una fantasía relacionada con su fertilidad, pero los ginecólogos suelen ser renuentes a investigar estos interrogantes si la paciente no está buscando un embarazo. Según Fiszbajn, "yo desaliento este tipo de estudios si no hay señales concretas de una posible infertilidad".
Dónde consultar
- Sociedad Argentina de Ginecología Infanto-Juvenil (Sagij): (011) 4371-3113; www.sagij.org.ar .
- Programa de Adolescencia del Hospital de Clínicas: (011) 5950-8475/6, de lunes a viernes, de 8 a 13, y los miércoles hasta las 16.
- Para realizar consultas también se puede concurrir a los hospitales municipales como el Argerich, Rivadavia, Piñeiro, Pirovano y el Hospital de Niños Pedro de Elizalde.
1
2Un hallazgo en un meteorito de Marte reveló la presencia de un mineral inesperado
3Las variantes genéticas que podrían retrasar el Alzheimer décadas en personas con predisposición hereditaria
4El comerciante que olvidó su “diario íntimo” hace 700 años: encontraron un cuaderno intacto en un baño antiguo



