
Dante, el bebe que pudo ponerse de pie
Tenía una severa malformación congénita que, de no haber sido corregida antes de nacer, le imposibilitaría caminar
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De pie, con la ayuda de un andador, Dante Moscatelli está aprendiendo a dar sus primeros pasos. Antes de nacer, la posibilidad de que pudiera mover sus piernas había sido puesta en duda por los médicos que advirtieron a sus papás que Dante sufría de mielomeningocele, una anomalía del cierre de la columna vertebral que afecta a uno de cada 1000 chicos en la Argentina.
Para corregirla, Dante fue operado dentro del vientre de su madre por un equipo del Centro de Diagnóstico y Tratamiento Fetal, del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas Norberto Quirno (Cemic), convirtiéndose de esa forma en el primer bebe argentino en ser operado antes de nacer.
La intervención fue un éxito y hoy, a tan sólo tres días de cumplir su primer año de vida, Dante está "bárbaro -afirma su pediatra, el doctor Daniel Saint Genez, jefe de Neonatología del Cemic-. Ha evolucionado favorablemente y está cumpliendo con las expectativas normales de maduración".
"Siempre deseamos que Dante llegara al año estando bien -confiesa su papá Sergio, de 34 años-. Aunque los primeros meses estuvo bastante delicado, hoy está resolviendo sus problemas. Creo que finalmente las cosas están saliendo como queríamos."
Tiempos de aprendizaje
Hasta el cuarto mes de embarazo, el de María Silvina Moscatelli, de 37 años, parecía completamente normal. Pero fue una ecografía de rutina la que sugirió que algo "andaba mal". Tras varios estudios se llegó al diagnóstico de mielomeningocele, una malformación congénita que de no ser tratada a tiempo puede dar lugar a lesiones del sistema nervioso que se traducen en numerosos problemas neurológicos, como la pérdida de movilidad y sensibilidad de las piernas.
Por aquel entonces se estaba poniendo en marcha el programa de cirugía fetal del Cemic -el primero fuera de los Estados Unidos- que contempla la corrección intraútero de ciertos casos de mielomeningocele. Sergio y Silvina no dudaron: "Teníamos la oportunidad de hacer algo por Dante y no íbamos a desperdiciarla".
"La cirugía duró cinco horas y media -cuenta el doctor Santiago Lippold, que junto con los doctores Marcelo Martínez Ferro y Aldo Vizcaíno dirige el programa de cirugía fetal del Cemic-. Abrimos la panza de la mamá y expusimos el útero hacia afuera para abrirlo y luego hacer una incisión en la bolsa. Allí, sin sacar al bebe, corregimos el mielomeningocele".
Casi cuatro meses después, el 24 de julio de 2001, a la 0.46, nació Dante. Aunque decidió venir al mundo semanas antes de lo esperado, todo parecía estar bien. Pero "si bien se sabe que la operación disminuye los problemas que causa el mielomeningocele, cuál es el grado de daño se sabe sólo después del nacimiento", afirma Silvina.
Los primeros tiempos no fueron fáciles. Al mes, Dante debió ser internado por una infección urinaria que planteo un serio interrogante sobre su futuro. "Dante salió, y salió muy bien -apunta Sergio-. El es muy fuerte, va para adelante y es un ejemplo para nosotros."
Esa fortaleza fue la que demostró cuando debió ser sometido a dos intervenciones para resolver problemas de hidrocefalia y retención urinaria. Y aunque la infección dejó cierto grado de daño en sus riñones, hoy Dante y sus padres comienzan a acostumbrarse a llevar una vida normal. "Estuvimos un poco obsesivos y sólo en los últimos meses pudimos ir relajándonos -dice Sergio-. Hay que evitar llegar al punto de ver que el hijo de uno está enfermo cuando ya no lo está."
Silvina recuerda una anécdota al respecto: "Un día empecé a ver que Dante hacía movimientos extraños con la cabeza y me asusté muchísimo; el susto se me fue cuando vino mi mamá y me dijo: "Qué bueno, Dante está aprendiendo a decir que no"."
Proyecto de vida
"Siento que Dante tiene una historia muy especial, con algunos momentos no muy agradables, pero el saldo es absolutamente positivo -asegura Silvina-. Recuerdo que cuando estaba embarazada me preguntaban si lo iba a tener, hoy, cuando lo veo, siempre sonriente, pienso: ¿cómo me pudieron haber preguntado eso?"
Que Dante siga fortaleciendo su salud es el proyecto a corto plazo de los Moscatelli. "Verlo crecer, disfrutarlo -dice Sergio, mientras observa, risueño, a Dante en brazos de Silvina-; ése es el futuro para nosotros."
La segunda operación
- Dante no ha sido el único bebe en acceder al programa de cirugía fetal del Cemic. En mayo, sus integrantes operaron (dentro del útero materno) a una beba chilena con mielomeningocele, cuya madre vino especialmente a la Argentina para tratarse, pues aquí funciona el único centro (fuera de los Estados Unidos) en el que se realizan cirugías fetales. "La beba nació la semana pasada y todo hace suponer que se evitaron los problemas neurológicos que puede causar el mielomeningocele", afirma el doctor Santiago Lippold, jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Cemic. El teléfono del Centro de Diagnóstico y Tratamiento Fetal del Cemic es: 0800-5555-773.






