
Denuncian la venta de réplicas de fósiles
El Museo Nacional de Ciencias Naturales habría violado su reglamento al vender copias de dinosaurios de la muestra permanente
1 minuto de lectura'
Quien visite hoy la sala de dinosaurios del Museo Nacional de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (MACN) quizá note una ausencia. De la imponente réplica en tamaño real del Amargasaurus cazaui que dominaba el centro de la sala sólo quedan colgados del techo los cables que mantenían erguida la osamenta de nueve metros de largo, que ahora se exhibe en la Universidad de Pisa, Italia.
La venta del amargasaurio estaría violando el Reglamento de las Colecciones Nacionales del museo, que establece que las copias o réplicas forman parte de su colección y que, en su artículo 52, dice expresamente: "El uso de copias con fines de lucro sólo es posible con expresa autorización del director del MACN y sólo podrá afectar a copias confeccionadas específicamente para tal fin".
De la desaparición da cuenta una denuncia presentada a principios de mes ante el Conicet por el paleontólogo José Bonaparte, investigador superior del Conicet y "padre" de la criatura emigrada. "Un día subo al salón de exposiciones y me encuentro con que el esqueleto que yo armé hace más de 12 años no está -contó Bonaparte a LA NACION-. Una réplica que está en exposición forma parte de la colección del museo, no se puede vender."
"El museo se dedica a la venta de calcos de dinosaurio -se defendió el paleobotánico Edgardo Romero, director del MACN-. Teníamos un convenio con la Universidad de Pisa para la venta de cuatro réplicas para noviembre, pero en el ínterin les surgió la posibilidad de hacer una exposición en Génova y nos pidieron que apuráramos el envío de las copias. Pudimos fabricar las otras, pero no la del amargasaurio."
Entonces, Romero decidió enviar el amargasaurio en exposición, para completar la operación por alrededor de 40.000 dólares. "La nueva copia estará en exposición en enero o a más tardar en febrero", agregó el director.
-¿Pero el reglamento del museo no establece que sólo se pueden vender copias construidas para tal fin?
-No. Como director, tengo la posibilidad de establecer qué copias se pueden vender y qué copias no. En casos como éste yo puedo vender tanto lo que está en exhibición como lo que está en los cajones de la muestra itinerante.
Rodolfo Coria, presidente de la Asociación Paleontológica Argentina, opinó: "La identidad de un museo se construye a partir de sus muestras permanentes: tiene que ver con la expectativa de la gente de encontrar allí lo que espera ver. Si uno las modifica, aunque sea temporalmente, altera esa identidad."
Consultadas por LA NACION, las autoridades del Conicet decidieron no responder sobre qué curso darán a la denuncia de Bonaparte.
En cuanto a la muestra itinerante de réplicas de dinosaurio, ésta es otra fuente de ingresos del museo: una exposición realizada recientemente en Holanda le reportó una ganancia de 110.000 dólares. Pero según paleontólogos del MACN, la mayoría de los ejemplares habría corrido la misma suerte que el amargasaurio.
Romero reconoce haber vendido una réplica a Brasil, que todavía no ha sido reemplazada, con lo que el total de réplicas vendidas sería cinco. Pero el experto en mamíferos marinos del museo Hugo Castello hace otra cuenta: "Se han vendido 3 o 4 a la Universidad de Belo Horizonte y otra a la de San Pablo, Brasil; una más a Holanda, y las cuatro que se han vendido a Italia".
Un recorrido por los depósitos del museo donde se almacenaban los alrededor de 20 cajones de la muestra itinerante sugiere que varias réplicas se han ausentado sin aviso. "Antes el galpón estaba lleno de cajas de 1 por 1,20 metros, apiladas unas sobre otras -dijo Bonaparte-. Ahora sólo quedan 3 cajoncitos en un rincón."
Para Romero, la muestra está en condiciones de salir de gira nuevamente. ¿Dónde están los cajones que la contienen? "Parte en el depósito, parte abajo [en el subsuelo]", responde.
"El subsuelo lo recorro todos los días, porque mi departamento [paleontología de vertebrados] está allí y no hay ninguna caja", aseguró Bonaparte. Además, agregó Castello, "es imposible bajarlas al subsuelo porque no pasan por la escalera".
Pero la denuncia por la venta de réplicas no es la única queja que se oye en los pasillos del museo. Una disposición que prohíbe dar declaraciones a los medios sin permiso de la dirección, la reestructuración de salas de museo sin consultar a los expertos y el relegamiento de los investigadores de mayor trayectoria -la "sangre vieja"- han generado un malestar inocultable.
Todo esto transcurre en el marco de un enfrentamiento entre el director del MACN y la asociación de amigos del museo. Enfrentamiento que ha llegado a tal punto que, contó Castello, secretario de la asociación, "el director ha pedido a la inspección general de justicia que se le retire la personería jurídica a la asociación de amigos del museo".
Romero respondió: "Todo museo necesita una asociación de amigos, pero no crea que ésta tenga su estructura formal interna en forma adecuada".
En el fondo del mar
"Se ha desarmado la única sala de tema marino del museo para poner en su lugar un bar temático", se lamentó Hugo Castello, investigador del museo experto en temas marinos.
La apodaban la sala del fondo del mar, ya que allí el visitante podía encontrarse, entre otras cosas, con el calco del tiburón pelegrino más grande del mundo y el del feto más grande conocido de ballena azul, la esponja más grande hallada en la Antártida, un lobo marino de 300 kilos y el calamar más grande pescado en el país.
¿Qué ha sido de esa enorme fauna? "Al descolgar el calco de ballena azul, hoy imposible de volver a hacer, se rompió; nadie sabe dónde está la esponja, y el calamar gigante hoy está guardado en un cajón en el patio del museo, sin formol, secándose", respondió Castello.
En su lugar, el visitante puede servirse gaseosas de las máquinas expendedoras del bar temático "del fondo del mar", que, curiosamente, "hoy representa la fauna de la superficie del mar -apuntó Castello-. Se ha perdido una sala que cumplía un rol educativo muy importante".






