
Egresó la primera ingeniera en alimentos de la UBA
Ayer, Vanesa Martínez recibió su título
1 minuto de lectura'
Siete años después de recibirse de ingeniera química, Vanesa Martínez regresó al salón de actos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) para recibir su segundo título y convertirse en la primera egresada de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la UBA.
De manos del decano Carlos Rosito, Vanesa recibió el diploma que no sólo la habilita a diseñar sistemas de procesamiento industrial de alimentos, sino también a ponerlos en práctica, operarlos y controlarlos. "Es una carrera que abarca mucho: no sólo incluye a la industria alimenticia, sino también la que se ocupa de, por ejemplo, los envoltorios o los aditivos. Abarca la cadena de procesamiento hasta lograr el producto final envasado", explicó la flamante egresada, que es examinadora de patentes de invención en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial.
Vanesa, de 31 años, se recibió de ingeniera química a los 24 y enseguida se transformó en investigadora ad honórem en el Laboratorio de Tecnología de Alimentos del Departamento de Industrias de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Medio año después, una beca de la Agencia de Promoción Científica y Técnicológica le permitió cursar el posgrado en el área de alimentos.
"Al año me otorgaron una beca del Conicet por otros tres años para finalizar los estudios y, en 2005, obtuve el título de doctora de la UBA, área Industrial", resumió. Durante esos años, la universidad estrenó la nueva carrera, dirigida por la ingeniera Rosa Jagus, que Vanesa empezó a cursar en 2002, paralelamente al posgrado.
Entre máquinas y productos
La capacitación de Vanesa le da herramientas para seleccionar las máquinas que necesita un establecimiento industrial o comercial que fabrique, fraccione y envase alimentos, además de poder mejorar la calidad de la investigación y la producción, así como supervisar el estado de las materias primas.
"Es una carrera de segundo ciclo y muy parecida a la que se dicta en el resto del mundo, compartida entre Ingeniería y Ciencias Exactas, que se puede cursar en seis u ocho facultades distintas", dijo María Verónica Bertora, que ayer defendió su tesis.
Tanto Vanesa como María Verónica coincidieron en destacar como "positivo" de la nueva carrera la posibilidad de dar los primeros pasos profesionales antes de egresar. "Hacemos una pasantía de tres meses en una empresa, lo que favorece el vínculo de la universidad con la industria, algo que la UBA necesita", opinó María Verónica.






