
El 30% de la población sufre de insomnio
La clave para determinar si uno lo padece es sentir al día siguiente que no se descansó por la noche
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"La mejor forma de definir el insomnio es decir que es un trastorno de la mañana siguiente -afirma el doctor Carlos Medina-. La clave para detectarlo es que la persona sienta al día siguiente que no ha descansado por la noche, y que ese cansancio le impide concentrarse, le da dolor de cabeza o lo pone de mal humor."
Medina, jefe del Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Garrahan, es un especialista en la materia. Estos días preside el XV Congreso Internacional de Neurofisiología Clínica, que reúne en Buenos Aires a 1000 profesionales para abordar, entre otros temas, este trastorno del sueño que "afecta a dos o tres de cada diez personas en algún momento de su vida, proporción que puede ser extrapolada a la Argentina".
Para la doctora Nelly Chiofalo, investigadora del Centro de Exploración Funcional del Cerebro, de Chile, el porcentaje de personas afectadas por el insomnio es aun más alto. "De los 84 trastornos del sueño que han sido descriptos en los últimos 25 años, el insomnio es el más frecuente: lesiona la calidad de vida de más de un tercio de la población mundial".
La diferencia entre las distintas estimaciones sobre la incidencia de este disturbio, que afecta tanto a grandes como a chicos, responde en parte a la falta de grandes estudios epidemiológicos sobre los trastornos del sueño, vacío que suele ser salvado con encuestas que trabajan sobre la percepción que las propias personas tienen de estos problemas.
Por otro lado, coinciden Medina y Chiofalo, "los que consultan suelen ser sólo los afectados por las formas más severas de insomnio. La gente piensa que es algo pasajero y que no vale la pena ir al médico".
Un sueño limpio
"Hace un tiempo vino a mi consultorio un contador que sufría insomnio -recuerda el doctor Medina-. Lo primero que le pregunté fue si iba a la cama relajado, y me contestó que no, que consultaba todo con la almohada. Se llevaba todos los problemas a la cama y era eso lo que le provocaba el insomnio.
"Esa persona, a las cuatro de la mañana seguía haciendo cuentas", bromea la doctora Chiofalo. Para esta profesora de Neurofisiología Clínica de la Universidad de Chile, "en estos casos basta con darle al paciente normas relacionadas con lo que llamamos higiene del sueño (ver infografía), que se refieren a la forma en que la persona afronta no sólo la noche, sino también el día.
"Estas normas suelen ser suficientes para los casos de insomnio transitorio -continúa-, en los que la persona enfrenta un problema en el trabajo, se peleó con su pareja o tiene alguna otra preocupación que hace que duerme mal o no duerma."
Cuando esta situación se extiende más allá de tres semanas, ya hay que hablar de insomnio crónico. Aquí también el tratamiento consiste en educar el sueño, dice Chiofalo, y en los casos en que no son suficientes las normas de higiene, los médicos recurren a abordajes farmacológicos.
"Ahora, los tratamientos deben ser siempre breves (3 o 4 semanas como máximo) para no acostumbrar al paciente a que la única forma de dormir es con su pastillita. Breves y efectivos: si el medicamento no funcionó la primera noche no va a funcionar nunca."
"Hasta aquí hemos hablado del llamado insomnio psicofísico, que representa más de la mitad de los casos, pero hay también otras formas de insomnio -explica el doctor Medina-. Puede ser causado por otras afecciones, como por ejemplo la depresión, y por cualquier tipo de dolor crónico". En estos casos, hay que atacar la causa y no el síntoma.
"También hay formas de insomnio que tienen una raíz orgánica", continúa Medina. Una de las más frecuentes es la apnea obstructiva del sueño, que afecta generalmente a los adultos, en mayor medida varones, y que consiste en la detención temporaria y repetida de la respiración durante el sueño, debido a una obstrucción del paso del aire a los pulmones, explica el doctor Ricardo Reisin, neurólogo del Hospital Británico.
"Si bien no llegan a despertar del todo al paciente, estas pausas respiratorias, que afectan a alrededor del 15% de la población, producen un microdespertar que impide que se llegue a las etapas de sueño profundo, que son las verdaderamente reparadoras", apunta Medina. "Además -agrega Chiofalo-, al no respirar, no llega suficiente oxígeno al cerebro, lo que lleva a un deterioro progresivo de las facultades cognitivas".
"El tratamiento de las apneas tiene dos fases: en primer lugar, se le pide al paciente que baje de peso y se verifica que no tenga otra enfermedad asociada, como el hipotiroidismo -explica Reisin-. Si esto no es suficiente, se recurre a un dispositivo llamado c-pap, un aparato que envía aire a presión y que le permite al paciente una buena oxigenación durante el sueño."
Para terminar, los especialistas coinciden en que el insomnio es contagioso. "Cuando una persona sufre de insomnio -apunta Chiofalo- despierta al resto de su familia, que poco a poco va haciendo propio este trastorno del sueño."
Cuántas horas es necesario dormir
- ¿Cuántas horas debe pasar uno en vela para ingresar en el bando de los insomnes? "El insomnio es subjetivo -responde la doctora Margarita Blanco, especialista en trastornos del sueño del Hospital Francés-; no se lo puede medir como uno hace con la temperatura para determinar si se tiene fiebre. Si bien una persona duerme en promedio ocho horas, hay otras que duermen tan sólo cuatro o cinco y al otro día están perfectas. Lo importante es la calidad del sueño, y esto se puede inferir a partir del rendimiento diurno de la persona, rendimiento no sólo físico, sino también psíquico y emocional."






