
Encuentran una proteína que protege a los monos del sida
El estudio se publicó ayer en Nature
1 minuto de lectura'
NUEVA YORK.- Científicos de la Universidad de Harvard descubrieron que las células de ciertos monos tienen una protección innata contra la infección con el virus humano del sida, clave que permitiría explicar por qué algunas personas son susceptibles a ciertas infecciones virales mientras que otras no lo son.
El hallazgo, que se publicó ayer en la revista científica Nature, ofrece uno de los primeros ejemplos concretos de lo que los investigadores llaman "sistema intracelular de inmunidad innata" y puede abrir la puerta al desarrollo de nuevas terapias antivirales, según dijeron los científicos.
Los monos quedaron protegidos del virus por un mecanismo que reside dentro de las células y es independiente de los anticuerpos y los glóbulos blancos del sistema inmune.
En el caso del sida, los investigadores encontraron que los monos bloqueaban el virus de la inmunodeficiencia humana, o VIH, no bien éste se deslizaba dentro de sus células, utilizando una proteína que evitaba que el virus se despojara de la armadura que posee alrededor de sus genes. La proteína, llamada TRIM5-alfa, aparentemente flota dentro de las células de monos buscando el HIV.
"Esto nos está diciendo algo acerca del sistema de inmunidad natural contra los virus", dijo el doctor Joseph Sodroski, profesor de patología del instituto oncológico Dana-Farber de la Universidad de Harvard, primer autor del estudio. El describió el mecanismo protector utilizado por las células como muy específico, muy potente y muy orientado a virus particulares.
El doctor Sodroski y otros investigadores dijeron que la inmunidad innata podría ayudar a explicar por qué algunas personas son más propensas a contagiarse el HIV que otros, o por qué algunos tipos de infecciones son leves en algunas personas y severas en otras. La clave podría estar en pequeñas diferencias en las proteínas celulares que confieren esta inmunidad, dijo.
El hallazgo no va a conducir a nuevas drogas, afirmaron los científicos, pero agregaron que siempre que se descubre algo del ciclo vital de un virus puede generar ideas para terapias antivirales. "Una vez que usted sabe que hay algo importante para un virus puede configurar una manera de detenerlo", dijo el doctor John Coffin, profesor de biología molecular y microbiología de la Universidad Tufts.
En el último estudio, los investigadores comenzaron con una observación ya conocida: que algunas especies de primates del Viejo Mundo, como los monos rhesus, los macacos y también los monos verdes de Africa, parecen resistentes al HIV, aunque son susceptibles a un virus similar, el virus de la inmunodeficiencia de los simios, o VIS.
El doctor Sodroski y otros que querían estudiar el sida humano en animales comenzaron a buscar una manera de infectar las células de monos con el virus humano. Un método que parecía funcionar era fabricar virus que fueran en parte HIV y en parte VIS.
Utilizando tales híbridos, Sodroski dijo: "Pudimos infectar a los monos y provocarles sida".
Entonces, los investigadores se preguntaron qué hacía la diferencia entre un virus que podía infectar a los simios y uno que no podía. Se concentraron en la cápside , la cobertura que rodea los genes del virus cuando ingresa en una célula.
"No bien poníamos la cápside del HIV en los virus, tenían la entrada bloqueada en las células de monos", dijo el doctor Sodroski. En un intento por entender por qué ocurría esto, los investigadores descubrieron que era la proteína TRIM5-alfa, en una forma que todavía no se comprende, la que evitaba la infección.
El doctor Sodroski dijo que los seres humanos producen una proteína similar a la de los simios, pero que sólo es la mitad de efectiva en bloquear el HIV.
"Puede ser todo o nada"
Para el doctor Pedro Cahn, jefe de la Sala de Infectología del Hospital Alvarez y director médico de Huésped, el trabajo de la Universidad de Harvard permite entender por qué los monos no se infectan con el virus de VIH. Aparentemente, esta proteína es el elemento que bloquearía la capacidad del virus para desnudarse dentro de la célula y liberar su material genético.
"Si esto va a ser un camino terapéutico para los pacientes o no es muy temprano para decirlo -afirma Cahn-. Me parece que ha tenido una repercusión periodística tal vez excesiva. El día que aparezca una vacuna contra el sida, ¿qué cobertura tendrá? Es un avance interesante que puede significar todo o nada. No sabemos. No hay que generar expectativas en la población para que piense que mañana tendrán disponible en los anaqueles de la farmacia la proteína TRIM. El grupo de investigadores es muy serio; el trabajo fue publicado en una revista científica de primerísimo nivel, por lo que vale la pena prestarle atención, pero estamos a años de conocer cuáles pueden ser las implicancias prácticas para los pacientes."
Según Cahn, si el mecanismo de la proteína TRIM5-alfa es replicable en el ser humano, podría existir una avenida terapéutica que no ha sido explorada hasta el momento.
"Todavía no sabemos si es compatible con el ser humano porque es una proteína del mono -agrega-. Es un dato de la ciencia básica que ganó indebidamente la información pública y que puede llevar a confusión."






