
Encuentro nacional de jóvenes científicos
Termina hoy en Tucumán
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SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- Si las semillas del futuro están en el presente, después de recorrer la Feria Nacional de las Ciencias y Tecnología -que termina hoy en esta ciudad-, se podría deducir que la ciencia en la Argentina se especializará en la investigación de los problemas de la sociedad y el medio ambiente.
La búsqueda de soluciones técnicas a las dificultades de la vida cotidiana y el estudio de los grandes enigmas del cosmos interesan sólo al 30% de los estudiantes secundarios del país que dicen tener inclinación por la ciencia.
De los 149 proyectos presentados en la 28a edición de la Feria -seleccionados en las exposiciones regionales y provinciales-, 104 están dedicados a observar hechos sociales y naturales; 39, a cuestiones incluidas en el área de la ingeniería y la tecnología, y 6 tienen un objeto de estudio -las matemáticas, el universo- propio de las ciencias exactas.
Estos números llaman la atención de la responsable de la Feria, María Cristina Alvarez, coordinadora del área de actividades científicas y tecnológicas juveniles de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.
"Es mayor que otros años la preocupación de los chicos por encontrar la forma de producir microemprendimientos para generar trabajo para su comunidad", dijo Alvarez a LA NACION y recordó que esta feria surgió en la década del 60. Desde la primera edición, en 1967, en Córdoba, la intención de sus organizadores -aún no concretada- es incorporar a los contenidos curriculares proyectos de investigación científica de los alumnos.
"Los chicos son plenamente conscientes de la realidad social que están viviendo y participan más activamente en este tipo de investigación que en las tecnológicas", dijo a LA NACION Javier Firpo, gerente de asuntos de gobierno y educación de Intel Argentina, empresa que colabora con fondos para afrontar los gastos de la organización y los premios.
"Yo aprendí más haciendo este trabajo en seis meses que en los cinco años del secundario. O mejor dicho, pude entender todo lo que me habían enseñado al aplicarlo en un caso concreto", explicó Martín Bricchi, de 17 años, alumno de 5° año de la Escuela Técnica N° 9, Ingeniero Huergo, de Buenos Aires.
Bricchi y su compañero Leandro Martínez diseñaron y construyeron, con el asesoramiento del profesor Edgardo Vázquez, una silla de ruedas convertible, cuyo funcionamiento describían con la ayuda de una maqueta.
También estos chicos se muestran afectados por el bajo número de trabajos técnicos. "No es lo mismo ganar entre 25 que entre 100 o más", dijo Martín al referirse a los premios que se darán a conocer hoy y que competirán en marzo de 2005 en Phoenix, Estados Unidos, en la Feria Internacional.
Participaron en LA NACIONal, que comenzó el lunes, unos 5 trabajos por provincia, realizados por alumnos de todos los niveles. En ellos denuncian problemas de sus congéneres (suicidio, embarazo y adicciones en adolescentes) o del medio ambiente. Como lo hizo Juan Alberto Báez, alumno de 8° año de la Escuela Comercio N° 1 de Concordia, Entre Ríos. En su trabajo, Báez advierte sobre la toxicidad de las microalgas que se encuentran en el lago de Salto Grande.
Juan González Puezko y Fernando Lemhofer, de 11 años, explicaron con la seriedad de un profesional los daños en las plantaciones de sus familias y vecinos, de Colonia Alberdi, Obera, en Misiones, ocasionados por la hormiga minera y plantearon las posibles soluciones para reducir su presencia, proyecto que fue declarado de interés municipal en Colonia Alberdi.






