Suscriptor digital

Genéticamente, no existen las diferencias entre razas

Las variaciones entre los distintos grupos son adaptaciones al medio ambiente.
(0)
23 de agosto de 2000  

NUEVA YORK (The New York Times).- Desde hace tiempo los científicos sospechan que el concepto de razas no es un fiel reflejo de la realidad genética. Cuanto más de cerca examinan el genoma humano, más se convencen de que las etiquetas utilizadas para distinguir a las personas según su raza tienen poco o, incluso, ningún significado desde un punto de vista biológico.

Si bien puede parecer fácil distinguir a primera vista si una persona es caucásica, africana o asiática, la búsqueda de marcas raciales de ADN en el genoma humano no es tan sencilla. La especie humana es tan joven en términos de evolución, y sus patrones migratorios son tan amplios, inquietos y rococó , que no ha tenido la posibilidad de dividirse en grupos biológicos separados o razas , afirman muchos científicos.

Un porcentaje mínimo

Para Craig Venter, director de Celera Genomics,"el de raza no es un concepto científico, es un concepto social. Todos hemos evolucionado en los últimos 100.000 años a partir del mismo pequeño número de tribus que emigraron desde Africa y colonizaron el mundo".

Venter y otros científicos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los Estados Unidos, tras analizar el borrador de la secuencia entera del genoma humano recientemente descifrado, han declarado que tan sólo existe una raza, la raza humana.

Aquellas cualidades más comúnmente utilizadas para distinguir a una raza de otra -como el color de la piel y de los ojos- son controladas por un relativamente pequeño número de genes, que han sido capaces de modificarse rápidamente en respuesta a presiones ambientales durante la historia del Homo sapiens.

De ahí que las poblaciones que viven en regiones ecuatoriales desarrollaran oscuros colores de piel (presumiblemente para protegerse de la radiación ultravioleta), mientras que los que habitan al norte del globo desarrollaron pieles claras (el mejor recurso para producir vitamina D ante escasez de luz solar).

"Si usted me pregunta qué porcentaje de sus genes se reflejan en su apariencia externa, un 0,01% parece ser la respuesta", afirmó el doctor Harold Freeman, jefe ejecutivo, presidente y director de cirugía del North General Hospital de Manhattan, Estados Unidos. "Este es un reflejo pequeño, muy pequeño de nuestro maquillaje genético", agregó.

Atentos a la diferencia

Desafortunadamente para la armonía social, el cerebro humano está exquisitamente preparado para percibir las diferencias en los detalles exteriores; esto hace que las personas exageren la significación de lo que han dado en llamar raza , subraya el doctor Douglas Wallace, profesor de genética molecular del Emory University School of Medicine, en Atlanta, Estados Unidos.

"El criterio que la gente utiliza para distinguir las razas está completamente basado en detalles del aspecto externo que estamos programados a reconocer -continúa Wallace-. Y la razón por la cual estamos programados para reconocerlos es que es vitalmente importante para nuestra especie que cada uno de nosotros sea capaz de distinguir a un individuo de otro. Toda nuestra estructura social está basada en detalles visuales; hemos sido programados para reconocerlos y para reconocer individuos". En contraste con el diminuto número de genes que hacen que una persona tenga la piel oscura o los ojos verdes, los científicos aseguran que cualidades como la inteligencia, el talento artístico o las distintas destrezas sociales son definidas por miles, cuando no por decenas de miles, de los aproximadamente 80.000 genes que integran el genoma humano.

"Las diferencias que vemos en el color de la piel no se traducen en diferencias biológicas", afirmó el doctor Aravinda Chakravarti, genetista de la Case Western University, en Cleveland, Estados Unidos.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?