
La cápsula de un centímetro que filma el interior del cuerpo
Diagnostica enfermedades del intestino delgado en lugares hasta ahora inaccesibles
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Ese día no será demasiado diferente. Después del ayuno normal del sueño, la persona concurrirá al centro médico elegido. Allí le adherirán, sin molestias o dolor, dos filas de cuatro electrodos sobre el abdomen. Una vez que se haya vestido, ubicarán a la altura de su cintura un aparato del tamaño de un walkman que recibirá los datos enviados por los electrodos.
Y entonces sí comenzará lo nuevo: como si fuera un antibiótico o una vitamina, ingerirá con agua una cápsula de sólo un centímetro de largo equipada con una pequeñísima y sofisticada cámara que durante ocho horas filmará cada tramo de su intestino delgado, un órgano de difícil acceso.
Serán unas 60 mil imágenes que luego se transformarán en un video de 2 horas, con el registro de la luz, la mucosa y las distintas porciones de ese largo tubo (de 12 a 18 metros) que constituye el 80% del aparato digestivo.
Los doctores Carlos A. Waldbaum, del Servicio de Gastroenterología del Hospital de Clínicas y director del Instituto Endocápsula Buenos Aires, y Horacio W. Rubio, jefe de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva del hospital Paroissien y encargado de la sección Endoscopia Digestiva del Centro de Diagnóstico Rossi, explicaron que la Argentina es el primer país de América latina que dispone del método.
"Fue desarrollado por el profesor Eran Goldin, en el hospital Hadassa, de Jerusalén -dijeron-, y llega luego de conocerse y aprobarse su uso en los Estados Unidos y Europa."
Waldbaum y Rubio indicaron que existen métodos muy eficaces para hacer diagnóstico de patologías del esófago, el estómago, el colon y el duodeno (primera porción del intestino delgado), pero no había recursos endoscópicos (introducidos dentro del organismo a través de algún orificio natural) sencillos y accesibles para explorar el intestino delgado.
"La endoscopia convencional no será reemplazada para el estudio de otros órganos -dijeron-. Es muy útil, porque no sólo permite hacer diagnósticos sino también procedimientos terapéuticos. En el caso de la videocápsula, es sólo un método diagnóstico, pero muy valioso si tenemos en cuenta que por primera vez permite explorar el ciento por ciento del intestino delgado, un órgano que, por su largo, es casi inaccesible para un endoscopio, cuyo uso además requiere anestesia general y sólo permite imágenes del 30 o 40% de su superficie."
Hasta ahora, el diagnóstico de las enfermedades de esta porción del intestino se realizaba a través de métodos como radiografías, arteriografías, angiografías, e inclusive quirúrgicos.
Las indicaciones
Las anemias por pérdida de sangre del tubo digestivo son una causa más que justificable para estudiar el intestino delgado. "El 30% de éstas, cuando son de origen no establecido, se originan en una lesión de ese órgano -dijo Waldbaum-, como también alrededor del 5% de las hemorragias digestivas. La videocápsula es eficaz para diagnosticar ambas cosas."
El método puede aplicarse para detectar tumores de la mucosa del intestino delgado, "que a menudo son diagnosticados muy tarde -agregó Waldbaum-, cuando producen obstrucciones o están muy avanzados".
La videocápsula también permite un diagnóstico precoz de las enfermedades inflamatorias del intestino delgado, como por ejemplo la enfermedad de Crohn. Otra indicación es la sospecha de enfermedad celíaca (intolerancia al gluten, la proteína del trigo), que produce anemia y diarreas. Los linfomas, una afección frecuente del intestino delgado, pueden también diagnosticarse con la videocápsula, como asimismo la evolución de los síndromes de mala absorción (es en el intestino delgado donde nuestro organismo toma vitaminas, minerales y otros nutrientes), la enfermedad celíaca que no responde a tratamiento y las diarreas crónicas sin causa establecida.
El sendero de la cápsula
Durante la realización del estudio, la persona realiza una vida normal, aunque sin gran despliegue físico u opíparas comidas. Luego de ocho horas, las baterías de la videocápsula se consumen y deja de funcionar. El pequeño dispositivo continúa su viaje por el tracto intestinal y abandona el organismo por vía natural.
La pieza es descartable. Y cuesta 850 pesos. "Como todo método diagnóstico -explicaron los gastroenterólogos-, será más económico a medida que se difunda. Sin embargo, al evaluar costos hay que tener en cuenta que hasta ahora estudiar las patologías que permite diagnosticar este dispositivo demandaba gran cantidad de estudios y hasta intervenciones quirúrgicas."
Waldbaum y Rubio se capacitaron para la utilización del nuevo método en Israel y EE.UU y pertenecen al grupo de gastroenterólogos argentinos que lo aplicarán junto al profesor Eran Goldin en todo el país. Ya algunas prepagas y obras sociales aceptaron su indicación y los médicos prometen tener en cuenta casos de pacientes de hospitales públicos sin cobertura.
"La videocápsula permite el diagnóstico de cerca de un 10% de las afecciones gastrointestinales que requieren endoscopia -concluyeron-. Se comenzó con el intestino delgado porque era el órgano menos accesible. Pero sin duda alguna la tecnología se desarrollará más y tendremos algo similar para el esófago, el estómago y el colon. Serán métodos mínimamente invasivos y de alta precisión diagnóstica."





