
La experiencia de las doulas
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No conocen necesariamente a aquella mujer a la que acompañarán en uno de los momentos más trascendentes de su vida. Sin embargo, le ofrecen voluntariamente su compañía y su ayuda, que no es otra que estar atentas a sus necesidades durante el alumbramiento.
Acercarle un vaso de agua a la mujer que está por dar a luz, hacerle masajes, ayudarla a sentarse o a cambiar de posición por otra más cómoda, escucharla y, si lo desea, conversar. Estas son las sencillas, pero valiosas tareas que cumplen las doulas, mujeres que colaboran en los partos de mujeres que -por la razón que fuere- no disponen de otra compañía para su parto.
"Generalmente son mujeres que ya han tenido hijos y que así conocen cuál es el rol del acompañante", explicó el experto en perinatología José Belizán. "Otras hacen cursos mínimos, de no más de cuatro horas, que las capacitan para cumplir con su función", completó la pediatra María Luisa Ageitos.
En cualquiera de los casos, de lo que se trata es de mujeres que quieren ayudar a otras mujeres. Aunque en la Argentina no está difundido el papel de la doula, muchos países (como Estados Unidos) cuentan incluso con asociaciones que las agrupan.
El rol de acompañante que cumplen las doulas en las sociedad desarolladas no es otro que el de las mujeres (amigas, familiares) que años atrás se instalaban en la casa de la embarazada para ayudarla a dar a luz.





