
Lograr el equilibrio energético es el objetivo de la homeopatía
No apunta a suprimir síntomas y emplea sustancias naturales
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Hipócrates decía que se podía curar por los opuestos o por los similares. Para la medicina tradicional, la cura opera por los contrarios: un antiinflamatorio reduce una inflamación, un antigripal resuelve una gripe. Pero para la homeopatía, "que cura por similitud, una urticaria será tratada con veneno de abeja, porque el efecto de su picadura es similar al de una urticaria importante", explica el doctor José Eizayaga, Presidente de la Fundación Homeos y director del curso de posgradogrado en Homeopatía de la Universidad Abierta Interamericana.
La homeopatía (del griego omoios : semejante y pathos : enfermedad) consiste básicamente en administrarle al paciente enfermo ínfimas dosis de determinada sustancia, que ingerida en dosis mayores por sujetos sanos produce síntomas y fenómenos fisiopatológicos semejantes a los del enfermo.
Tratamientos a medida
"La homeopatía tiene una forma de ver la enfermedad diferente de la medicina tradicional, que se ocupa de los síntomas aisladamente y busca cómo suprimirlos -sostiene la doctora Vivian Suttin, homeópata, especialista en clínica médica, y docente adjunta en la Escuela Médica Homeopática Argentina-. El homeópata toma los síntomas físicos y mentales como expresión del desequilibrio energético."
Los medicamentos homeopáticos pueden ser de origen mineral -arsénico, mercurio-, vegetal -belladona- y en algunos casos animal, como veneno de serpiente, tarántula o abeja.
La homeopatía, dicen los entrevistados, ha demostrado su máxima eficacia en afecciones crónicas como las alergias, eccemas, urticarias, sinusitis, asma, y bronquitis. También en problemas gástricos como colon irritable, gastritis crónica, dispepsia, y afecciones reumáticas crónicas.Es útil en la otitis a repetición, y también en problemas emocionales.
Además de las preguntas y examen clínico habituales, el homeópata indaga otros temas: "No es lo mismo que una crisis de asma sobrevenga en mitad de la noche que cuando el sujeto despierta; no es lo mismo si un eccema se alivia con aplicación de paños fríos que calientes...", ejemplifica Eizayaga.
La homeopatía no circunscribe su alcance a las enfermedades crónicas, y entre sus ventajas los especialistas señalan que no hay limitaciones en cuanto a edad o estado (embarazo); provoca una reacción curativa espontánea real y no una mejoría química artificial; no tiene contraindicaciones y produce un bienestar subjetivo.
A pesar de estas ventajas, los especialistas aconsejan evitar la omnipotencia. "La homeopatía no cura todo", señala Eizayaga. No cura enfermedades neurológicas, o patologías que requieran cirugía, o el cáncer, si bien puede favorecer la rehabilitación, ni tampoco puede reemplazar el tratamiento de un diabético. "Tratamos de encontrar la cura, pero no siempre se puede (como ocurre en la medicina en general), y entonces derivamos -dice Suttin-. Somos médicos, y nuestra responsabilidad es salvar vidas."
Detector de mentiras
- Para evitar los falsos homeópatas, conviene saber: una consulta seria dura entre una y dos horas; salvo raras excepciones, los homeópatas nunca entregan los preparados; los remedios homeopáticos se presentan en gotas, en polvo o son diminutas bolitas de color blanco (nunca comprimidos grandes, ni cápsulas de colores). Su precio es accesible: un mes de tratamiento ronda los diez pesos.
Algunas investigaciones
Existen cerca de 200 investigaciones internacionales que estudiaron los medicamentos homeopáticos. Algunas de ellas son:
- ¿Homeopatía es igual a placebo?
Sobre cien casos, K. Kinde y colaboradores demostraron que los efectos homeopáticos no son comparables con el efecto placebo, si bien no puede afirmarse su completa eficacia para la cura de patologías particulares. (The Lancet, 1997; 350)
- Rinitis alérgica
Tres estudios de Reilly, Taylor y colaboradores demostraron la superioridad del tratamiento homeopático sobre el placebo, concluyendo que los efectos benéficos comenzaban a los siete días y se mantenían constantes. (The Lancet, 1994, 344)
- Diarrea infantil
Jacobs y colaboradores realizaron un estudio sobre 81 niños de entre 6 meses y 5 años atacados por una epidemia de diarrea infantil. El estudio a doble ciego demostró que la duración del ataque de diarrea se redujo en forma significativa en el grupo tratado con homoeopatía. (Pediatrics, 1994, vol. 93)






