
Metanfetamina, una droga que destruye rápidamente el cerebro
En cerca de una década de consumo, puede hacer perder casi el 20% del tejido gris
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(The New York Times).- Las personas que no quieran esperar llegar a la vejez para que ver declinar su función cerebral y que quieran experimentar ahora mismo qué es la pérdida de memoria tienen una alternativa rápida: el abuso de metanfetaminas durante una década o un lapso similar; así podrán ver cómo sus células cerebrales se pierden en la oscura noche de la adicción.
Las primeras imágenes de resonancia magnética funcional de alta resolución muestran imágenes similares a las de un bosque incendiado de daño cerebral, dijo el doctor Paul Thompson, un experto en mapeos cerebrales de la Universidad de California, en los Angeles. "Esperábamos que hubiera algunos cambios en el cerebro, pero no que tanto tejido estuviera destruido", comentó el especialista.
Las imágenes, publicadas en la última edición de junio de la Revista de Neurociencias muestra la superficie cerebral y el sistema límbico. Las áreas rojas exhiben las zonas más grandes de pérdida de tejido.
La región límbica -vinculada con la adicción a las drogas, la búsqueda de sensaciones de recompensa, el estado de ánimo y las emociones- había perdido hasta el 11% de su tejido cerebral. "Las neuronas están muertas, se han ido", agregó el doctor Thompson. Los adictos estaban deprimidos, ansiosos y eran incapaces de alcanzar concentración.
Las imágenes también mostraban que el centro del cerebro donde se construyen nuevas memorias, el hipocampo, había perdido el 8% de su tejido, algo comparable a los déficit cerebrales que se ven en estadios iniciales de enfermedad de Alzheimer.
Los adictos a la metanfetamina tuvieron peor desempeño en tests de memorias que personas sanas de su misma edad. El estudio examinó a 22 individuos que tenían poco más de 30 años y habían consumido metanfetamina durante unos 10, la mayoría de ellos fumando la droga. Los adictos fueron comparados con 21 sujetos control. En promedio, los adictos usaban una media de cuatro gramos de droga por semana, pero dijeron que habían consumido más en 19 de los 30 días previos al inicio del estudio.
La metanfetamina es un estimulante adictivo que se elabora en laboratorios clandestinos en todo el mundo. Cuando se consume por boca, inhalada, inyectada o fumada, produce un intenso placer, debido a que libera un neuroquímico de recompensa: la dopamina. Con el uso crónico, la droga sobreestimula la dopamina y otro neuroquímico, la serotonina, que estarán permanentemente comprometidos.
El estudio de imágenes, finalmente, arrojó otra sorpresa, dijo el doctor Thompson: la materia blanca, compuesta de fibras nerviosas que conectan distintas áreas, estaba severamente inflamada, haciendo los cerebros de los adictos un 10% más grandes de lo normal. "Esto fue realmente shockeante", dijo el científico.
Pero había algo menos de buenas noticias: la materia blanca no estaba muerta. Quizá, con abstinencia, podría recobrarse.
La Argentina, prácticamente a salvo
- Se fabrica fácilmente, en una habitación cualquiera y con elementos que pueden conseguirse sin demasiadas dificultades en farmacias o supermercados. En las zonas oeste y sudoeste de los Estados Unidos e inclusive en algunas áreas rurales, su utilización es alarmante y se apodera de las voluntades de consumidores muy jóvenes, que se vuelven rápidamente adictos. Se la conoce con los nombres de "speed", "meth" o "chalk". En la Argentina, la metanfetamina no es una droga de consumo masivo, pese a que se han encontrado casos aislados de utilización de este peligroso estimulante.





