
Nació una yarará de dos cabezas
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SANTIAGO DEL ESTERO.- Un hecho por demás extraño e insólito se dio en las instalaciones del Instituto de Animales Venenosos Jorge Washington Abalos, dependiente del Ministerio de Salud de la provincia, cuando sus profesionales se enfrentaron al nacimiento de una serpiente yarará -muy común en esta zona del país- con dos cabezas.
Se trata de una serpiente con un solo cuerpo, con dos cuellos cortos y dos cabezas bien diferenciadas, cada una con su par de ojos, mientras que solo una de ellas tiene el característico movimiento de lengua.
La serpiente nació en cautiverio en el Instituto de Animales Venenosos de la provincia, organismo que se encarga de la elaboración de sueros que son distribuidos en los hospitales, para el caso de picaduras de serpientes, alacranes y arañas. Su nombre científico es Bothrops diporus , y su color es muy parecido al de la tierra de las zonas que suele frecuentar; por eso, ésta es una de las causas de la gran cantidad de picaduras que se dan en el monte santiagueño, y que llegan en algunos casos a la muerte.
En diálogo con LA NACION, la encargada del instituto, la veterinaria Miriam Vucharchuc, afirmó que en más de dos décadas de trabajar en este lugar "jamás vi una cosa similar". "Es algo sorprendente y extraño. En todos estos años hemos tenido casos de malformaciones de animales e insectos, e incluso de algunas otras reparticiones nos han mandado animales disecados con dos cabezas, pero nunca me tocó ver una serpiente yarará con dos cabezas, ya que es un ejemplar que abunda en el monte santiagueño y que encima nació en cautiverio", señaló la profesional.
Especialistas del Instituto Washington Abalos coincidieron en la incertidumbre en relación con el tiempo de vida del ofidio, ya que "los animales que nacen en estas condiciones difícilmente llegan a la edad madura".
"La posibilidad que barajamos ante una posible pronta muerte de la serpiente es la de una necropsia para determinar, por ejemplo, si es que el veneno lo tiene en ambas cabezas. Luego haríamos una taxidermización para exponerla en nuestras vitrinas", acotó Vucharchuc.






