
NEAR va camino al asteroide Eros
La sonda espacial se posará el 12 del actual sobre su superficie
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WASHINGTON.- Una vez más la realidad imitará a la ficción. Al igual que en la película "Armageddon" en la que un equipo de astronautas norteamericanos debe aterrizar sobre un asteroide para desviar su fatídica trayectoria que lo conduce rumbo a un impacto seguro contra la Tierra, el lunes 12 del actual una sonda espacial no tripulada intentará aterrizar sobre Eros, un asteroide de 33 kilómetros de largo que orbita alrededor del sol a una velocidad de 150.000 kilómetros por hora.
Y si bien dentro de los planes de Eros los astrónomos no han predicho ningún violento encuentro con nuestro planeta, esta visita al asteroide promete hacer historia. Si todo sale tal como lo han planeado los técnicos de la NASA y la sonda NEAR Shoemaker logra posarse sobre la superficie del asteroide el acontecimiento quedará inscripto en los anales de la investigación aeroespacial como el primero de su tipo.
De todos modos, aunque las cosas salgan mal, la NEAR tiene un lugar asegurado en los libros que cuentan la historia de la conquista del espacio. Si la sonda se estrella contra la áspera piel de Eros, al menos será recordada como la primera sonda que intentó posarse sobre un asteroide en movimiento. Lo que no es poco.
Final de una misión exitosa
Si sobrevive, el 17 de este mes la sonda NEAR Shoemaker cumplirá cinco años en el espacio. Orbitando en torno de Eros -la primera sonda en girar alrededor de un asteroide-, la NEAR se dedicó todo este último año a tomar imágenes de su rocoso compañero. A la fecha, la sonda ha enviado 160.000 fotos de Eros, cuando con enviar 16.000 hubiese cumplido con su misión.
"NEAR ha protagonizado una historia completamente exitosa", declaró al respecto Ed Weiler, administrador asociado de la NASA. Pero la próxima misión terminará de consagrar a la sonda espacial que, vale la aclaración, no ha sido diseñada para ningún tipo de aterrizaje.
Para poder posarse lo más suavemente posible sobre el asteroide, la sonda deberá realizar un "descenso controlado", explicó Robert Farquhar, director del proyecto NEAR de la NASA. Para hacer esto posible, la sonda habrá de recurrir al encendido de sus propulsores que le permitirán reducir la velocidad de su desplazamiento.
El último de los seis encendidos deberá ser realizado en forma automática, de acuerdo con las instrucciones almacenadas en su computadora, ya que el NEAR se encuentra tan lejos de la Tierra que las instrucciones que envían por radio los técnicos de la NASA tardan 35 minutos en llegar.
Si la maniobra falla, la sonda se destruirá al impactar con la superficie del asteroide: "Si los encendidos de los motores no funcionan apropiadamente, el impacto se producirá a una velocidad de 32 kilómetros por hora", afirmó Farquhar.
Optimistas, Farquhar y sus colegas esperan que, si la sonda logra posarse sobre el asteroide, lo haga con su antena apuntando a la Tierra para poder así confirmar la hazaña.






