
Osteoporosis: proponen acortar ciertas terapias
Quienes tienen bajo riesgo de fractura podrían suspenderlas
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Es el sueño de toda persona en tratamiento por una enfermedad crónica: que su médico le diga que puede dejar de tomar los medicamentos y le asegure que ello no hará que la enfermedad que había logrado poner bajo control vuelva a empeorar. En otras palabras, tomarse vacaciones del tratamiento o, como se lo ha apodado en el mundo anglohablante, drug holliday.
"Hoy se discute la posibilidad de darles a las mujeres en tratamiento por osteoporosis, que han estado tomando bifosfonatos durante al menos cinco años, unas vacaciones de sus medicamentos", comentó a LA NACION el doctor Paul D. Miller, director médico del Centro para la Investigación Osea de Colorado, Estados Unidos.
"Si bien esto no constituye el estándar de tratamiento para la osteoporosis, lo cierto es que en nuestra práctica es algo que cada vez hacemos con mayor frecuencia", agregó el doctor Miller, que recientemente visitó la Argentina para participar de la XXV Reunión Anual de la Asociación Argentina de Osteología y Metabolismo Mineral.
Además, existe evidencia científica que brinda sustento a esa práctica. "Una extensión del estudio Fracture Intervention Trial , en el que se evaluó la efectividad de los bifosfonatos, contó con mil participantes que aceptaron seguir en el estudio durante otros 5 años más", contó Miller. La mitad de las participantes siguieron tomando bifosfonatos; la otra mitad, no.
"En las que abandonaron el tratamiento, la densidad ósea en la columna siguió siendo la misma; las marcadores de resorción ósea [destrucción del hueso] comenzaron a bajar, pero no a los niveles previos al tratamiento inicial -comentó el experto-. Lo que hay que aclarar es que el estudio se realizó en mujeres con osteoporosis, pero bajo riesgo de fracturas."
En ese grupo, los autores del estudio cuyas conclusiones fueron publicadas por la revista Journal of the American Medical Association (JAMA) escribieron: "En las mujeres que discontinuaron el tratamiento con alendronato [bifosfonato], después de cinco años no se observó mayor riesgo de fractura".
Terapias más cortas
Aun cuando las conclusiones del estudio sólo se aplican a las mujeres con osteoporosis de bajo riesgo, sólo basta echar mano de las estadísticas locales para tener una idea de que ese número no puede ser menor. Se estima que, en la Argentina, una de cada tres mujeres mayores de 50 años padece esta enfermedad que se caracteriza por la pérdida de masa ósea que predispone a sufrir fracturas ante traumatismos mínimos.
"Las ventajas para las pacientes son obvias: dejan el medicamento que deben tomar diariamente, que les cuesta dinero", comentó Miller, al mismo tiempo que recordó cierto temor al uso de estas drogas generado a partir de reportes que asociaron a uso a largo plazo con raras afecciones óseas.
"Eso todavía no está claro si se relaciona con el uso de estas drogas, pero, si se confirmase, sería una buena noticia saber que se pueden realizar terapias más cortas y efectivas con los bifosfonatos", agregó Miller.
¿Cómo es posible que los efectos de los bifosfonatos se mantengan varios años después de dejar de usarlo? "A diferencia de otras drogas, los bifosfonatos no son metabolizados -respondió-. Se integran al hueso y cuando son liberados al torrente sanguíneo siguen siendo la misma molécula inicial."
Un aspecto que aclaró Miller es que debe ser el médico el que decida si la paciente puede dejar de tomar los medicamentos para prevenir las fracturas asocidas a la osteoporosis. Y, si esto ocurre, la paciente debe seguir siendo evaluada periódicamente para determinar si es necesario restablecer el tratamiento.






