Perforaron el hielo de la Antártida y hallaron una estructura en abanico a 3000 metros de profundidad
Se detectó una unidad fisiográfica de escala semi continental oculta bajo la capa de nieve compactada; su origen habría ocurrido antes de la separación de Gondwana
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Un grupo de científicos perforó el hielo de la Antártida y descubrió una estructura en abanico oculta a 3000 metros de profundidad. Se trataría de un hallazgo sin precedentes debajo del suelo glacial y su origen podría remontarse a mucho antes de la separación de Gondwana.
La revista Geociencias de la naturaleza publicó el 3 de junio un artículo científico que resume la exploración de diferentes expertos en geociencia, que detectaron la existencia de un suelo subcontinental que yace debajo de la capa de agua congelada y nieve compactada.

A esta estructura en abanico la bautizaron como Provincia de Cuencas en Forma de Abanico de la Antártida Oriental (EAFBP, por sus siglas en inglés). De acuerdo a los datos recogidos, es un sistema de enormes cuencas subglaciales que, vistas en conjunto, dibujan una arquitectura continental hasta ahora no reconocida como una “unidad coherente”.
El descubrimiento
Mediante el análisis de topografía subglacial y datos geofísicos, los investigadores identificaron un conjunto de 30 cuencas subglaciares en forma de “V” que se irradian desde un punto focal (polo de Euler) situado cerca del Polo Sur (86.4° S, 129.9° E). Esta estructura se asemeja a un abanico de mano abierto y abarca una vasta región desde la bahía de Prydz hasta las montañas transantárticas.

Los autores del estudio proponen que este paisaje es el producto de una extensión rotacional intraplaca distribuida que ocurrió antes de la fragmentación de Gondwana. Al mismo tiempo sugieren que:
- El proceso se divide en dos sectores (sinistral al oeste y dextral al este) separados por un eje de simetría denominado el Bisector de Belgica.
- Las cuencas de Wilkes y Aurora son las estructuras principales de este sistema.
- La región está segmentada en tres “anillos” (sur, central y norte) por cinturones circulares de cizalla transcurrente que muestran desplazamientos laterales.
Según los expertos, esta extensión rotacional tuvo tres consecuencias fundamentales a escala continental. Al oeste generó fuerzas de compresión que provocaron el levantamiento de las Montañas Gamburtsev, explicando su topografía de aspecto joven.

Hacia el este, causó una rotación de aproximadamente 20° en sentido horario del segmento norte de las Montañas Transantárticas, fragmentándolas en tres bloques tectónicos y forzando su levantamiento diferencial, debido a la flotabilidad térmica al sobrepasar la litosfera caliente del Sistema de Rift de la Antártida Occidental.
Al norte, el borde del abanico formó una línea de debilidad litosférica que controló la separación entre la Antártida y Australia, dando forma a los márgenes continentales pasivos semicirculares que se ven actualmente.
La importancia de EAFBP en el manto de hielo actual
La estructura descubierta no solo es un registro geológico, sino que influye directamente en la Antártida. De tal modo, ayuda a controlar el flujo de las corrientes de hielo y la evolución del paisaje subglacial.
Además, las fallas y límites de las cuencas guiaron el desarrollo de valles profundos y la ubicación de grandes glaciares de salida, como los glaciares Totten, Denman y Amery.
Debido a la extensión y subsistencia térmica, grandes sectores de estas cuencas se encuentran por debajo del nivel del mar, lo que aumenta la vulnerabilidad del manto de hielo ante el cambio climático.
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